Llamados a la movilización comunitaria: la historia del Comité de Bello Horizonte

“En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.”

En la periferia de Valledupar, en el departamento de César en Colombia, un grupo de habitantes se reúne todas las semanas afuera de una vivienda del barrio de la Comunidad Bello Horizonte. Todos llevan una camisa color verde trébol con el mensaje “Comité de Salud Comunitario, proyecto CAZ”.

Este es uno de los grupos comunitarios que participan en el proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) que la Cruz Roja Colombiana comenzó a implementar en 2016 en los departamentos que registraban el mayor índice de presencia del vector transmisor del virus Zika, el mosquito Aedes aegypti. En el municipio de Valledupar, especialmente susceptible de registrar epidemias causadas por el mosquito, la Seccional del César solicitó inicialmente el apoyo de la Secretaría de Salud para identificar a las comunidades en las cuales se estaban presentado más casos de la enfermedad.

En Bello Horizonte, nos fuimos caminando por las 24 manzanas del barrio y convocando por medio de un megáfono a la comunidad, para que compartiera un espacio con nosotros para explicar el rol de la Cruz Roja, qué era el proyecto CAZ, y conocer cuáles eran las necesidades de la comunidad.

A esa reunión se presentaron inicialmente solo dos personas. Pero de allí, gracias al voz a voz, se fueron vinculando más personas hasta que pudimos formar a doce personas y crear lo que hoy es el Comité, relata Jenifer Díaz López, coordinadora del proyecto CAZ de la Cruz Roja del César.

El Comité de Salud de Bello Horizonte implementa principalmente actividades de sensibilización y de vigilancia y monitoreo basados en la comunidad. Sus integrantes realizan visitas domiciliarias, inspeccionando las viviendas y sus alrededores para monitorear la presencia de criaderos de mosquitos, informando a la población sobre cómo evitar que el mosquito se reproduzca y qué medidas adoptar para prevenir la enfermedad del Zika.

Niunjar Rojas Moreno, presidente del Comité, narra: En el monitoreo, encontramos al comienzo que la mayoría de las casas tenían muchos depósitos de agua y criaderos. Hoy por hoy, el noventa por ciento de las viviendas ha mejorado. Hemos logrado tener empatía con la comunidad y ellos mismos ahora se cuidan y cuidan a su entorno, reproduciendo la información con sus vecinos para que todos estemos alerta frente al vector.

Al comienzo la labor fue difícil, porque en la comunidad nunca hubo comités y no se manejaba el tema de salud. A través del proceso que hemos desarrollado, hemos estado concientizando a la población y hoy todos se dan cuenta que es un beneficio.

El Comité está compuesto por una docena de integrantes, incluyendo mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes y niños. Jeider, el más joven de ellos, de tan sólo 8 años de edad, demuestra su entusiasmo: Yo acompaño en la vigilancia y me siento bien porque ayudo a las demás personas. Les informo que para no enfermarse tienen que lavar bien los recipientes, botar las llantas, vaciar los depósitos de agua. Y les cuento cuales son los síntomas de la enfermedad y cómo pueden prevenirla, especialmente las mujeres embarazadas en los primeros tres meses, y también les explico sobre el proyecto.

Por su parte, Tomasa Fragoso, otra integrante del Comité quien se involucró por invitación de una amiga, reflexiona sobre los cambios que el Proyecto y el Comité han generado a nivel individual y comunitario: En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.

Estos conocimientos los aplico yo misma, pero también intento explicarle a la comunidad, al que se deja hablar. Muchas personas han entendido, nos han hecho caso. Se dan cuenta que el peligro es real y reaccionan.

El Proyecto CAZ cumple 2 años el 30 de septiembre de 2018 y seguirá su implementación durante un año más, tanto en Colombia como en otros cuatro países de América Latina. La Comunidad de Bello Horizonte es una de las 75 comunidades que se han movilizado en Colombia, y de las 190 que en conjunto se han movilizado en estos cinco países para combatir el virus Zika y otras arbovirosis.

Observé un cambio muy drástico en la comunidad. Al comienzo los miembros del Comité tenían ganas de hacer, pero eran indecisos, inseguros. Como la presencia e intervenciones fueron continuas, y el aprendizaje concreto y dinámico, la comunidad se volvió asertiva.

Hemos logrado de que la comunidad aumente su capacidad de respuesta y que si algo pase en futuro ellos ya sepan la ruta a seguir, destaca Yuris Arias, voluntaria de la Cruz Roja quien ha estado involucrada en el proyecto desde su inicio y ha acompañado el proceso de creación y fortalecimiento del Comité de Salud de Bello Horizonte.

Dejar capacidades instaladas en la población es precisamente el foco del trabajo que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Colombia, República Dominicana, El Salvador, Honduras y Nicaragua han estado llevando a cabo, con el objetivo de fortalecer la respuesta en salud y mitigar el impacto de futuros brotes de enfermedades tanto a nivel local y nacional, como a nivel regional.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

 

Caribbean National Societies unite to teach others how to fight mosquito borne diseases

We’ve all had the experience of being bitten by a mosquito. We also know that in some places mosquitoes are more present than others. Aside from spraying ourselves with mosquito repellent, what can we do stop the bites?

Mosquitos that carry Dengue, Chikungunya and Zika like to live near humans. We provide them with blood meals and places for them to breed. Mosquito eggs, which can turn quickly from egg to flying mosquito in around a week, get laid in the small amounts of water that can accumulate in trash left around where humans live and tanks and barrels that are not covered or regularly cleaned.

Cleaning up communities has been central to the fight against diseases carried by the Aedes aegypti mosquito in Red Cross’ work around the globe, but how does it get practically done? Red Cross National Societies from the Caribbean region developed the “How to do a Community Clean-up” guide in September 2019 to help answer this question.

All of the National Societies in our region have been working at the community level to reduce the risk of the Aedes mosquito. But we found that many others wanted to understand what the best way to do a clean up was. It is a logistical undertaking that needs more than academic theory. And no-one can tell us better how to do this than the project managers and field officers themselves” said Chantal Braithwaite, Senior Public Health Officer for the IFRC Caribbean Country Cluster Support Team in Trinidad and Tobago.

The short guide is a combination of experiences brought together by the International Federation of Red Cross and Red Crescent (IFRC) Caribbean Country Cluster Office. The simple and easy-to-adopt 13 step process was developed by 11 National Societies who were asked to order, vote, and add what was missing from previous guides. The guide also draws on the content explained in the Zika, Dengue and Chikungunya Toolkit, which lays out a community risk mapping process to drive longer term behaviour change.

The guide is available here.

The “How to do a Community Clean-up” guide was developed thanks to the Red Cross National Societies from Antigua and Barbuda, Barbados, Belize, the Bahamas, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica, Saint Lucia, St Kitts and Nevis, St Vincent and the Grenadines, Suriname and Trinidad and Tobago who provided recommendations, technical support and collaboration during the process.

Continúan acciones de Apoyo Psicosocial en Zika en Nicaragua

Continuando el proceso de fortalecimiento de capacidades de voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Nicaragüense en el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika, se realizó el taller de “Formación de Círculos Comunitarios de Cuidado y Apoyo Psicosocial en Zika”, con el objetivo de formar a los participantes para que puedan brindar atención y acompañamiento a personas y familias afectadas por el virus, especialmente mujeres embarazadas.

“El taller está dirigido a nuestros voluntarios, con el fin de incrementar la capacidad de respuesta en tema de salud de nuestra Sociedad Nacional. Una vez capacitado el personal, tendremos una intervención más eficaz y de esta manera ayudaremos a que las comunidades aumenten su resiliencia para prevenir y combatir el virus”, comenta Auner García, Director General de Cruz Roja Nicaragüense.

Ana Carolina Picado, referente de Apoyo Psicosocial de la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja enfatiza la importancia de este enfoque: “El apoyo psicosocial, a través de sus acciones de acompañamiento y atención a las personas, familias y comunidades, permite fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico producido por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales y emocionales que se han debilitado debido a la enfermedad.”

En respuesta al contexto que está viviendo Nicaragua, los temas de Acceso más seguro y Primeros Auxilios han sido incorporados en el taller para asegurar una mejor respuesta y atención a la población y apoyo al personal.

La Cruz Roja Nicaragüense ejecuta el proyecto CAZ en los departamentos de Rivas, Chinandega, Masaya, Granada y Somoto. La implementación continúa ajustando las acciones al contexto y garantizando la seguridad de todas las personas involucradas.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

 

Mejorando la comunicación hacia las comunidades, con las comunidades

Con el objetivo de explorar las distintas percepciones, opiniones y sugerencias de niños y niñas, adolescentes, mujeres y hombres, la Cruz Roja Colombiana, como parte de sus actividades del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés), realizó una serie de actividades de validación de materiales de información y sensibilización con las comunidades.

Esta metodología hace posible mejores resultados en el proyecto y ayuda a las comunidades a tener un rol activo en crear resiliencia a largo plazo, permitiendo que adquieran más conocimientos, habilidades y conectividad para lograr los cambios sociales y de comportamiento necesarios y así afrontar riesgos y vulnerabilidades relacionadas con el virus del Zika y otras enfermedades.

Después de observar un vídeo animado que explica los métodos de transmisión del virus y sus síntomas, los estudiantes de sexto grado del Instituto Educativo Antonio Reyes de Ibagué comentaron sobre la apariencia del vídeo, la claridad de los mensajes que transmite, su utilidad y brindaron recomendaciones para mejorarlo. Angelica G., alumna del Instituto, detalla: “Yo este video lo enseñaría a otras personas para que conozcan sobre el virus y tengan mas información. Por ejemplo, yo no sabía que se puede transmitir por vía sexual”.

En las comunidades de El Refugio y El Diamante, departamento de Tolima, los habitantes comentaron y validaron los materiales a través de grupos focales y visitas domiciliarias. Mujeres, hombres y adolescentes expresaron su opinión sobre videos, folletos informativos y otros entregables.

Leida Peña, habitante de El Refugio, dijo muy entusiasmada: “Me encantó uno de los materiales dirigido a la mujer. Muestra a una mujer fuerte y luchadora, que refleja la mujer colombiana, a quien gusta proteger su hogar, de enfermedades como el Zika también”. Con respeto a los materiales audiovisuales, explica: “La idea de usar videos para enseñarnos cosas, videos fáciles, entretenidos, es muy agradable. Nos permite aprender de manera más inmediata donde están los focos y que es lo que tenemos que erradicar en nuestras casas para evitar la propagación del zancudo”.

La interacción con la comunidad me pareció muy importante. Nos permite conocer diferentes puntos de vista, dar nuestra opinión acerca de los materiales. Es importante porque la Cruz Roja va a tomar en cuenta lo que pensamos y de esta manera se va a tener una información mucho más práctica y mucho más veraz.” comenta Carolina Rojas, ella también de la comunidad El Refugio.

En las valoraciones de los diferentes grupos, destaca principalmente la importancia de tener personajes tanto femeninos como masculinos en todos los materiales, también en aquellos dirigidos a mujeres gestantes, ya que “protegerse del Zika es responsabilidad de todos y todas”. La Cruz Roja Colombiana incorporará en los materiales las observaciones recopiladas afín de mejorar su eficacia como herramientas de información y sensibilización.

En mayo de 2017, la Cruz Roja Colombiana realizó una actividad de validación de materiales con la comunidad indígena de Maguare, nel departamento del Meta. Mas información aquí.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

 

Fortaleciendo la transmisión de mensajes claves para la prevención del Zika

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), en colaboración con Save the Children y Break Through Action, un proyecto de Johns Hopkins Center for Communication, realizó una serie talleres de refrescamiento de mensajes sobre Zika y cambios de comportamiento prioritarios a nivel comunitario en el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ).

Voluntarios de la Cruz Roja y de Save the Children de Colombia, El Salvador, Honduras y República Dominicana participaron en los talleres, organizados con el objetivo de mejorar y estandarizar la transmisión de mensajes clave sobre Zika, fortalecer técnicas de comunicación interpersonal, y reforzar los conocimientos y habilidades de los voluntarios de responder a las preguntas o barreras que encuentran al momento de interactuar con la población.

Con este taller queremos reforzar las capacidades técnicas como comunicadores de voluntarios y voluntarias, para poder dar mensajes claves armonizados, adecuados y pertinentes a las comunidades, y que estas puedan tomar medida de prevención contra la enfermedad del Zika” detalla Monica Posada, delegada de CEA de la FICR.

A través de ejercicios prácticos y simulaciones, los participantes revisaron los seis comportamientos prioritarios de prevención al Zika que se quieren impulsar en las comunidades a través del proyecto, practicando técnicas para mejorar su comunicación interpersonal y la transmisión de mensajes en visitas domiciliarias, sobre todo a mujeres gestantes y sus parejas, y en charlas con grupos comunitarios o en escuelas.

Alicia Amparo, técnica del proyecto CAZ en El Salvador comenta: “Gracias a esta actividad he aprendido a tener un intercambio de una manera más dinámica y asertiva. Por ejemplo, ahora sé que no solo debo decir a las mujeres embarazadas y a sus parejas que deben usar el condón, sino que tengo que detallarles porque es importante para la prevención del Zika y explicarles cómo se debe usar.” Además, añade que ahora se siente más segura en capacitar a los voluntarios de la Cruz Roja y a los voluntarios comunitarios sobre estos aspectos.

El taller fue muy interesante y útil porque, además de ser dinámico, referentes de la Federación Internacional, Save the Children y Break Through Action pudieron compartir sus experiencias de cómo llegar a las comunidades de manera más efectiva.” expresa Erika Vera, coordinadora nacional del proyecto para la Cruz Roja Colombiana.

Mas de 85 voluntarios participaron en los talleres, los cuales se desarrollaron en cuatro de los cinco países de implementación del proyecto en los meses de junio y julio 2018.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Comunidades de El Salvador realizan actividades de vigilancia y monitoreo para combatir el Zika

Cada dos semanas, Yamileth Hurtado y Josué Cordón, acompañados por una decena de compañeros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, esperan un transporte que los lleve hasta el Caserío de Río Frio, una comunidad donde viven alrededor de doscientas familias ubicada en el Departamento de San Vicente, a una hora y media de distancia de San Salvador, capital de El Salvador.

Al llegar la comunidad, se reúnen con la promotora de salud y un grupo de voluntarios de la comunidad, en su mayoría jóvenes y mujeres, que conforman el Comité de Control y Prevención contra el Zika. Juntos, se organizan en equipos de dos o tres personas y recorren las calles del caserío, visitando varios hogares para realizar actividades de vigilancia y monitoreo en Zika.

En las visitas que hacemos casa por casa, nosotros verificamos que no haya larvas en pilas, y revisamos recipientes, llantas, u otros depósitos donde pueda reproducirse el zancudo que transmite el Zika”, detalla Jose Luis Pleite, miembro del Comité, luego de haberse despedido de una de las familias visitadas.

Yamileth explica que mientras uno de los voluntarios monitorea la presencia de criaderos de mosquitos, otro voluntario lleva a cabo una encuesta con un representante del hogar, recopilando información sobre casos de infección del virus que se han presentado en la familia. Al finalizarse la visita, los voluntarios sensibilizan a los miembros del hogar sobre cómo eliminar los criaderos y prevenir el virus Zika.

Con respecto a la colaboración con los miembros de la comunidad, Yamileth comenta: “Ellos se han vuelto los encargados y nosotros somos su apoyo. Están pendientes de qué día tenemos reunión, qué día realizamos las actividades y están constantes en vigilar a la comunidad. Estamos viendo un gran cambio de actitud en la comunidad, no solamente en los adultos, sino que también en los niños.”

En esta comunidad hemos visto el interés de las personas para conocer más sobre el vector y mantener saludable su caserío. Además de las visitas casas por casa, hemos organizados jornadas de limpieza con el involucramiento de toda la comunidad, y trabajamos en la escuela, donde los niños replican los conocimientos aprendidos.” añade Josué al final de la actividad, antes de despedirse de los miembros del Comité y regresar con los demás voluntarios hacia la sede de la Cruz Roja en San Salvador.

En el departamento de San Vicente, son diez las comunidades en las cuales la Cruz Roja Salvadoreña está implementando actividades de prevención al Zika en el marco del Proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Con este proyecto, la Cruz Roja beneficia a más de 3000 familias en los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Primer plano: voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña capacitados en control vectorial

Reducir la población del mosquito Aedes y limitar la transmisión del virus Zika y otras enfermedades transmitidas por el zancudo en las comunidades más vulnerables es uno de los objetivos clave de las intervenciones de la Cruz Roja Salvadoreña en el marco del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por su sigla en inglés).

Voluntarios y coordinadores participan en un taller enfocado en control vectorial.
El primer paso es familiarizarse con el enfoque SPAC (salud y primero auxilios comunitarios), fortaleciendo las intervenciones en salud gracias al análisis de la situación de salud de una determinada población y la movilización comunitaria.

 

 

Saber identificar el mosquito Aedes y conocer sus hábitos es esencial para poder intervenir y limitar su reproducción. También es importante que voluntarios, coordinadores de proyecto y comunidades tengan conocimientos sobre las enfermedades transmitidas por el zancudo.

“Gracias a estos conocimientos hacemos que las comunidades mismas tomen conciencia de la situación en la cual están viviendo, si están vulnerables ante Zika, Chykungunya y Dengue, y se vuelvan resilientes, tomando medidas de prevención” explica Carla López, voluntaria de la Cruz Roja Salvadoreña.

 

 Identificar los criaderos de zancudos en una de las acciones principales en control vectorial: los voluntarios son capacitados en esta tarea a través de ejercicios prácticos, trabajando directamente en las comunidades en búsqueda de los lugares donde se reproduce el Aedes.

 

“Este es un taller de formación para formadores, donde los voluntarios reciben herramientas metodológicas para replicar los conocimientos a los demás voluntarios y a las comunidades.” explica Juan Carlos Álvarez, Oficial de control de vectores de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, resaltando el enfoque pedagógico del taller.

El taller en control vectorial ha sido organizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y el Centro de Referencia para la Prestación de Apoyo Psicosocial en el marco del proyecto de Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés).

El proyecto CAZ es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana recibe premio por estudio sobre el impacto Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre

La investigación evidencia que el diferimiento por estancia en zona endémica está generando serias repercusiones en los Bancos de Sangre

Según reporte del Ministerio de Salud y Protección Social, en el año 2014, Colombia registró 74 mil casos de infección de fiebre Chikungunya; dos años después, en 2016, se identificaron 58 mil casos de infección por virus Zika, siendo estos los años de brote de dichas enfermedades en el país. Respondiendo a esta situación, el Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana instauró medidas adicionales en la selección de donantes para mitigar el riesgo de transmisión de las enfermedades a través de transfusiones.

En este contexto, el grupo de Investigación del Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana, coordinado por la Dra. Milena Baquero Acuña y apoyado por la Dra. Ayda Rodríguez, directora del Banco Nacional de Sangre, realizó una investigación sobre el impacto directo de los lineamientos dados desde el Instituto Nacional de Salud para el control de las enfermedades con posible transmisión por transfusión.

El estudio evidencia que entre 2014 y 2017 se registró un aumento significativo de diferimientos debido al motivo “estancia en zona endémica”. “En comparación con al año 2013, la proporción de individuos diferidos por estancia en zona endémica presentó un incremento entre 5.8 y 10.8 veces en los años subsiguientes”.

Un total de 1.470 individuos no pudieron donar su sangre en el periodo antes mencionado por esta razón, lo que representó un desafío importante para el Banco Nacional de Sangre, en la medida que sus donaciones se vieron afectadas.

En el país no se había realizado ningún análisis del impacto que tuvo la introducción de esta medida. Decidimos realizar una investigación porque identificamos que este tipo de diferimiento está generando una afectación grande a los Bancos de Sangre.” comentó la Dra. Baquero.

En sus conclusiones, el estudio destaca que, ante la limitada evidencia de transmisión transfusional de estos dos virus y la seriedad del impacto generado por los diferimientos de donantes, la continuidad de las medidas adoptadas es debatible.

La investigación, denominada “Impacto de las enfermedades emergentes Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre, 2013-2017”, recibió el premio de mejor trabajo de investigación (categoría Banco de Sangre) en el marco del X Congreso Colombiano y XVII Congreso Iberoamericano de Bancos de Sangre y Medicina Transfusional, realizado en la ciudad de Barranquilla en mayo del presente año.

Consulta el resumen del estudio

Acción comunitaria frente al Zika: resultados de la línea base

Si bien la mayoría de la gente ha oído hablar del virus Zika, todavía existen muchas brechas entre el conocimiento que poseen las comunidades, su actitud frente a la prevención del virus y lo que realmente hacen al respecto en la práctica.

Entre abril y agosto de 2017, el proyecto de Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés) realizó una línea base para comprender los niveles de Conocimiento, Actitudes y Prácticas (CAP) sobre Zika en las comunidades donde trabaja el proyecto. El personal y los voluntarios de CAZ entrevistaron a casi 1.700 mujeres en edad reproductiva y realizaron más de 200 entrevistas en profundidad en las comunidades participantes de Colombia, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Lea más

Infografía: el conocimiento es clave para la prevención integral del Zika

La formación para el personal, los y las voluntarios, y las comunidades es un componente esencial para el proyecto Acción comunitaria frente la Zika (CAZ por sus siglas en inglés). Durante el primer año de la implementación, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) hizo un enfoque especial en asegurar la construcción de conocimiento en los agentes implementadores del proyecto, incluyendo el personal y los voluntarios de la Cruz Roja, y los otros socios del proyecto.

Descargue aquí un resumen infográfico de las actividades formación durante el primer año del proyecto CAZ. Lea más