Fortaleciendo técnicas de vigilancia y monitoreo comunitario en Honduras

Proporcionar a los participantes conocimientos y habilidades para el desarrollo de actividades de vigilancia y monitoreo basado en la comunidad (VMBC) como  parte de la respuesta a la enfermedad de Zika y su vector principal, el Aedes Aegypti, fortalecer habilidades para la recolección y análisis de información por medio de herramientas tecnológicas y facilitar técnicas didácticas para planificar, organizar e implementar actividades formativas en vigilancia basada en comunidad fueron los objetivos principales del curso que se desarrolló en el comienzo de agosto en Puerto Cortes, Honduras.

El curso “Vigilancia y Monitoreo Basado en la Comunidad y Open Data Kit (ODK) Nivel Básico”, desarrollado en conjunto entre Cruz Roja Hondureña, el Centro de Referencia y Preparación Institucional para Desastres (CREPD), la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la Secretaria de Salud, pretende incrementar la capacidad de la Sociedad Nacional para realizar procesos de vigilancia y monitoreo ante la enfermedad de Zika agilizando la recolección de datos a través del utilizo de dispositivos móviles.

Más de quince voluntarios, referentes de salud y técnicos del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) de la Cruz Roja Hondureña y Save the Children que trabajan en ocho municipios del país participaron en la actividad, aprendiendo los conceptos clave de la VMBC y familiarizándose con la herramienta ODK para recolectar datos sobre la presencia del mosquito y de la enfermedad en las comunidades.

Ariel Mancía, voluntario en la Cruz Roja Hondureña desde más de 10 años, comenta: “El curso ha fortalecido mis conocimientos en la gestión de encuestas y en el funcionamiento de tecnologías como ODK. Utilizaré estos conocimientos para la aplicación de las encuestas CAPs* en las comunidades”.

Por su parte, Isaac Quintanilla, el también voluntario de la Cruz Roja, explica que la formación le ha permitido aprender a identificar los posibles criaderos de zancudos de una manera más eficaz. “También me ha capacitado para dar una mejor difusión sobre estos temas.” añade, con respecto al componente de mediación pedagógica, la cual ha sido incorporada en la formación para que los participantes puedan desempeñarse posteriormente como facilitadores.

La intención de este curso va más allá de reforzar las capacidades en vigilancia basada en comunidad y recolección de datos; también se enfoca en fomentar habilidades para la réplica de lo aprendido y el intercambio de saberes con las comunidades, con el fin de fortalecer en ellas estas mismas capacidades.” detalla Diany Romo, referente en vigilancia epidemiológica de la Federación Internacional y facilitadora.

La vigilancia y el monitoreo basado en la comunidad es uno de los pilares del proyecto CAZ y se implementa en los cinco países de ejecución del proyecto a través de formaciones de voluntarios y técnicos de la Cruz Roja y actividades regulares en las comunidades, con el apoyo de miembros de Comités comunitarios y la colaboración de la población.

*En el marco del proyecto CAZ, las encuestas CAPs (Conocimientos, Actitudes y Practicas) evalúan los conocimientos de la comunidad con respeto al virus Zika, antes, durante y después de la implementación del proyecto.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Comunidades de El Salvador realizan actividades de vigilancia y monitoreo para combatir el Zika

Cada dos semanas, Yamileth Hurtado y Josué Cordón, acompañados por una decena de compañeros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, esperan un transporte que los lleve hasta el Caserío de Río Frio, una comunidad donde viven alrededor de doscientas familias ubicada en el Departamento de San Vicente, a una hora y media de distancia de San Salvador, capital de El Salvador.

Al llegar la comunidad, se reúnen con la promotora de salud y un grupo de voluntarios de la comunidad, en su mayoría jóvenes y mujeres, que conforman el Comité de Control y Prevención contra el Zika. Juntos, se organizan en equipos de dos o tres personas y recorren las calles del caserío, visitando varios hogares para realizar actividades de vigilancia y monitoreo en Zika.

En las visitas que hacemos casa por casa, nosotros verificamos que no haya larvas en pilas, y revisamos recipientes, llantas, u otros depósitos donde pueda reproducirse el zancudo que transmite el Zika”, detalla Jose Luis Pleite, miembro del Comité, luego de haberse despedido de una de las familias visitadas.

Yamileth explica que mientras uno de los voluntarios monitorea la presencia de criaderos de mosquitos, otro voluntario lleva a cabo una encuesta con un representante del hogar, recopilando información sobre casos de infección del virus que se han presentado en la familia. Al finalizarse la visita, los voluntarios sensibilizan a los miembros del hogar sobre cómo eliminar los criaderos y prevenir el virus Zika.

Con respecto a la colaboración con los miembros de la comunidad, Yamileth comenta: “Ellos se han vuelto los encargados y nosotros somos su apoyo. Están pendientes de qué día tenemos reunión, qué día realizamos las actividades y están constantes en vigilar a la comunidad. Estamos viendo un gran cambio de actitud en la comunidad, no solamente en los adultos, sino que también en los niños.”

En esta comunidad hemos visto el interés de las personas para conocer más sobre el vector y mantener saludable su caserío. Además de las visitas casas por casa, hemos organizados jornadas de limpieza con el involucramiento de toda la comunidad, y trabajamos en la escuela, donde los niños replican los conocimientos aprendidos.” añade Josué al final de la actividad, antes de despedirse de los miembros del Comité y regresar con los demás voluntarios hacia la sede de la Cruz Roja en San Salvador.

En el departamento de San Vicente, son diez las comunidades en las cuales la Cruz Roja Salvadoreña está implementando actividades de prevención al Zika en el marco del Proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Con este proyecto, la Cruz Roja beneficia a más de 3000 familias en los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).