“Este entrenamiento nos permite convertirnos en semillas de desarrollo y empoderamiento en nuestras comunidades”

En el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ), la Cruz Roja Colombiana organizó dos talleres para líderes comunitarios en Santa Marta, Colombia, con el objetivo de fortalecer los conocimientos en apoyo psicosocial y vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.

En sus primeros dos años de implementación, el proyecto CAZ se ha enfocado en desarrollar acciones con las Sociedades Nacionales y las comunidades para combatir y prevenir el virus del Zika. Siendo el último año de implementación del proyecto, todos los actores involucrados en los cinco países, tanto las comunidades como los Ministerios de Salud y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, coinciden que es importante y necesario que los conocimientos y habilidades desarrollados a través del proyecto se consoliden a nivel comunitario y sean duraderos.

“El objetivo de los talleres para gestores comunitarios es formar actores en salud comunitaria que permanezcan más allá del proyecto y puedan intervenir en otras situaciones y contextos en el futuro, apoyando a sus comunidades y mejorando la respuesta en Salud.” explica Diany Romo, de la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR).

En este sentido, uno de los participantes destaca: “Este entrenamiento nos permite convertirnos en semillas de desarrollo y empoderamiento en nuestras comunidades”.

“Nosotros somos los que estamos viviendo el día a día de las enfermedades y mientras la respuesta en salud se organiza nosotros podemos identificar enfermedades a tiempo e intentar combatirlas. Por ello es importante que cada comunidad tenga personas formadas”, explica Nyunjar Rojas Moreno, líder comunitario de César quien participó en el taller enfocado en vigilancia epidemiológica.

Ana Cristina Ramos, joven lideresa del departamento de Córdoba que asistió al taller de Apoyo Psicosocial comenta: “Con este taller espero obtener conocimientos claros, concisos y precisos en temas de salud, para poder informar a mi comunidad, que en mi caso son los jóvenes, ya que pertenezco al Comité de juventud de mi barrio.”

Alrededor de 50 líderes comunitarios de los departamentos de Atlántico, Cesar, Córdoba y Magdalena han sido capacitados en los dos talleres, impartidos por facilitadores de la Cruz Roja Colombiana, con el apoyo de técnicos de la FICR y del Centro de Referencia en Preparación Institucional para Desastres (CREPD).

 

Taller en vigilancia epidemiólogica para gestores comunitarios

Taller en apoyo psicosocial y salud y primeros auxilios para gestores comunitarios

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Madres y mujeres gestantes al centro de las acciones de la Cruz Roja Dominicana

Debido a las graves consecuencias que el virus Zika puede ocasionar en mujeres gestantes y sus bebés, las mujeres en edad reproductiva y las embarazadas son una audiencia prioritaria en las intervenciones para prevenir la enfermedad. En el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika, la Cruz Roja Dominicana presta una atención particular a estos grupos, realizando charlas de sensibilización y orientación con su participación.

En Gualey, una comunidad ubicada a la orilla del rio Ozama y una de la más vulnerables del Distrito Nacional, un grupo de mujeres, algunas acompañadas por sus niños, se reúne en el patio delantero de una casa que un habitante ha puesto a disposición voluntariamente para una actividad con la Cruz Roja. Dos voluntarios de la organización se incorporan al grupo y dan inicio a una charla en la cual explican algunos conceptos clave para la prevención del virus Zika y contestan a dudas e inquietudes del grupo.

En la charla de hoy el voluntario nos recordó que el mosquito es el vector que transmite el virus al cuerpo, cuáles son los síntomas del Zika y qué debemos hacer para no enfermarnos. Por ejemplo, nos explicó que es muy importante evitar el agua estancada, sobre todo el agua limpia, que le gusta al mosquito, y tratar de mantener la higiene en nuestro entorno” detalla Juliana, una habitante del barrio quien participó en la actividad.

Eric, estudiante de medicina y voluntario de la Cruz Roja desde hace más de cuatro años, explica que transmitir conocimientos importantes a las comunidades es uno de los aspectos del proyecto que más le gusta, además de servir de coordinador entre la Cruz Roja, los lideres comunitarios y la comunidad misma la organización de actividades.

Sobre este último punto, Dilsia, presidenta de la junta de vecinos de Gualey, detalla: “La Cruz Roja está dando mucha atención a las mujeres embarazadas, por el riesgo del Zika. Pero también organizan jornadas de limpiezas y actividades de recolección de basura. Hacemos la coordinación, la junta de vecinos llama a los habitantes del sector y todos están activos.

Dilsia explica que los habitantes, sobre todas las mujeres, preocupados porque sus familias no se enfermen, han respondido con entusiasmo al proyecto y que ha podido observar cambios importantes en la comunidad. “Ahora tenemos una educación de conciencia de lo que puede ocasionar el mosquito, y ya casi no usamos la palabra “enfermedad” por aquí. Queremos que todos los barrios hagan lo que estamos haciendo aquí en Gualey”.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Comunidades de El Salvador realizan actividades de vigilancia y monitoreo para combatir el Zika

Cada dos semanas, Yamileth Hurtado y Josué Cordón, acompañados por una decena de compañeros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, esperan un transporte que los lleve hasta el Caserío de Río Frio, una comunidad donde viven alrededor de doscientas familias ubicada en el Departamento de San Vicente, a una hora y media de distancia de San Salvador, capital de El Salvador.

Al llegar la comunidad, se reúnen con la promotora de salud y un grupo de voluntarios de la comunidad, en su mayoría jóvenes y mujeres, que conforman el Comité de Control y Prevención contra el Zika. Juntos, se organizan en equipos de dos o tres personas y recorren las calles del caserío, visitando varios hogares para realizar actividades de vigilancia y monitoreo en Zika.

En las visitas que hacemos casa por casa, nosotros verificamos que no haya larvas en pilas, y revisamos recipientes, llantas, u otros depósitos donde pueda reproducirse el zancudo que transmite el Zika”, detalla Jose Luis Pleite, miembro del Comité, luego de haberse despedido de una de las familias visitadas.

Yamileth explica que mientras uno de los voluntarios monitorea la presencia de criaderos de mosquitos, otro voluntario lleva a cabo una encuesta con un representante del hogar, recopilando información sobre casos de infección del virus que se han presentado en la familia. Al finalizarse la visita, los voluntarios sensibilizan a los miembros del hogar sobre cómo eliminar los criaderos y prevenir el virus Zika.

Con respecto a la colaboración con los miembros de la comunidad, Yamileth comenta: “Ellos se han vuelto los encargados y nosotros somos su apoyo. Están pendientes de qué día tenemos reunión, qué día realizamos las actividades y están constantes en vigilar a la comunidad. Estamos viendo un gran cambio de actitud en la comunidad, no solamente en los adultos, sino que también en los niños.”

En esta comunidad hemos visto el interés de las personas para conocer más sobre el vector y mantener saludable su caserío. Además de las visitas casas por casa, hemos organizados jornadas de limpieza con el involucramiento de toda la comunidad, y trabajamos en la escuela, donde los niños replican los conocimientos aprendidos.” añade Josué al final de la actividad, antes de despedirse de los miembros del Comité y regresar con los demás voluntarios hacia la sede de la Cruz Roja en San Salvador.

En el departamento de San Vicente, son diez las comunidades en las cuales la Cruz Roja Salvadoreña está implementando actividades de prevención al Zika en el marco del Proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Con este proyecto, la Cruz Roja beneficia a más de 3000 familias en los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).