Barbuda: las preocupaciones por la salud aumentan a medida que los evacuados planifican su regreso

“Cuando estábamos llegando a la costa en el barco, ya se podía ver que la isla fue destrozada”, comenta Laura Archer, especialista en salud de la Cruz Roja Canadiense desplegada a Barbuda.

“Los árboles y las líneas de energía caídos, la mayoría de los edificios sin techo, si no completamente destruidos. El hospital también está muy destruido, hay aguas estancadas, entre tantas cosas que se tienen que tratar inmediatamente en términos de la salud.”

Archer viajó a Barbuda como parte de un equipo de especialistas desplegado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) para el apoyo de la respuesta de la Cruz Roja de Antigua y Barbuda.

“Las necesidades en salud inmediatas en Barbuda se enfocan en las personas que están trabajando en la isla para que la gente de Barbuda se pueda regresar. Muchos equipos ambientales están regresando a la isla y limpiando los escombros, el agua estancada y reconstruyendo los servicios básicos. Mientras que están allí, tenemos que asegurar que tengan el acceso a servicio básicos en salud.” – agregó Laura.

Sala de Emergencia

La Cruz Roja Canadiense, en coordinación con el Ministerio de la Salud, equiparon una sala de emergencia móvil en el cual se puede atender hasta dos pacientes al mismo tiempo y cuanta con las necesidades básicas como las medicinas, gasa, equipo de resucitación y otras herramientas.

Adicionalmente, los voluntarios de la Cruz Roja estan brindando servicios en primeros auxilios en los albergues, durante distribuciones y otras actividades. Además, la Cruz Roja estará dando apoyo psicosocial a los más afectados por el huracán, incluyendo las personas evacuadas de Barbuda y las familias anfitrionas.

“En términos de necesidades en salud a largo plazo en Barbuda, se tratará mucho de volver a tener los programas que ya existían para la gente que va a regresar a la isla y asegurarnos de que regresen a una comunidad segura.” – mencionó Archer.

Antes de Irma y Maria, la Cruz Roja tuvo programas basados en la comunidad para tratar temas como las enfermedades no transmisibles y la prevención de la hipertensión. Adicionalmente, hay un programa de prevención del Zika que ya existía y que incluye actividades de control de vector, la cual será esencial debido a las aguas estancadas después de los huracanes. Por mientras, ya se están revitalizando en la isla de Antigua y la Cruz Roja trabajará para asegurar su continuidad en Barbuda una vez que las comunidades regresen a sus casas.

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