“Ahora que puede caminar, me siento muy feliz y me siento bien porque se que lo estoy haciendo bien”

Desde que se despierta hasta el momento de acostarse, Jane Pacheco concentra toda su energía y recursos para estimular y cuidar a su niña, la pequeña Milagro, de dos años y medio. Sus hermanas, otros miembros de la familia, vecinos y personal de la Cruz Roja la apoyan día a día, dado que criar a un bebé nunca es una tarea fácil, aún menos si está afectado por el síndrome congénito del Zika.

“Tengo mucha suerte porque he recibido mucho apoyo de mi familia”

Tengo mucha suerte porque he recibido mucho apoyo de mi familia. Mis hermanas me han ayudado demasiado, los vecinos y mi papá también. Me ayudan a cogerla, me la cuidan cuando yo me achicopalo y me acompañan. Cuando yo no puedo asistir a la terapia por algún motivo, ellos la llevan. Mi papa me colabora con la plata del transporte para ir a terapia mientras que mis hermanas me colaboran con la comida u otros productos, para que a la niña no le falte nada”, explica Jane, sentada con sus dos hermanas y una vecina en su casa en el barrio Bolivariana de Santa Marta, Colombia.

A Dana Milagro le gusta comer pollo, verdura, purés y arroz, que desde hace unos meses puede finalmente deglutir. Disfruta brincar, que le hagan cosquillas y sobre todo ama la piscina. Determinada a que su hija reciba todo el cuidado que esté a su alcance, Jane ha logrado inscribirla a un programa de hidroterapia para estimular sus capacidades motoras. Dana disfruta mucho la piscina y gracias a los ejercicios en el agua ha progresado mucho.

Para estimular a Milagro, Jane cuenta también con el apoyo de su familia. Grey, su hermana menor, detalla: “Cuando viene de la fundación, mi hermana nos enseña los ejercicios de estimulación y los repetimos. Nos dice cómo moverla, de hablarle mirándola en la cara para que nos identifique. Ahora que está caminando la ponemos mucho parada para que fortalezca sus piernas.

Cuando mis hijos estaban chiquitos, ella les brindaba mucho amor. Imposible ahora que la dejemos sola. Si ella necesita de mí, en cualquier cosa, yo le voy a ayudar, siempre le digo que aquí estoy. Nos dijeron que Mila no iba a caminar. Pero nosotros hemos luchado y hemos visto mucha evolución. Ella ahora está caminando” añade Magola, su otra hermana.

“Nunca, antes de que llegara la Cruz Roja, me habían preguntado cómo me sentía.”

Mientras observa a su hija dando algunos pasos con determinación, Jane, emocionada, relata un momento muy importante tanto para ella como para la familia entera: “El 31 de diciembre ella se paró sola y empezó a caminar. Estaba con el papá en el piso, se levantó y vino donde estaba yo. Nosotros nos quedamos sin palabras, porque nos habían dicho que no iba a poder caminar. Fue una emoción inmensa, y yo empecé a llorar.

Al ver caminar a su hija, Jane llamó a familiares y vecinos, y también contactó a una referente de la Cruz Roja que la ha estado acompañando desde hace varios meses. “Ahora que puede caminar, me siento muy feliz. Y me siento bien porque me felicitan a mí, porque lo estoy haciendo bien. Estoy más motivada”, añade, hablando de sus sentimientos.

La carga emocional para las familias de niños que sufren de complicaciones debido al síndrome congénito del Zika es significativa, sobre todos para las madres, que, desde el nacimiento, o desde el embarazo ya experimentan inquietud, ansiedad y temores por tener un hijo o hija “diferente” y no siempre cuentan con sistemas de apoyo adecuados. Para cuidar a Milagro, Jane puede contar con sus hermanas y otras personas de la comunidad, sin embargo, la Cruz Roja Colombiana enfoca su atención tanto en el bienestar de la niña como en el de la mamá.

He sentido más que todo que la Cruz Roja me ha estado dando apoyo a mí. Porque como yo no hablo con nadie, nadie se interesa de cómo me siento. Nunca, antes de que llegara la Cruz Roja, me habían preguntado cómo me sentía. Y esto es muy importante. El otro día me sentí mal, me levanté asustada y me sentí mejor haciendo los ejercicios de respiración que me han enseñado. Me apoyan tanto cómo mi familia”, explica Jane, agradecida.

En la foto: Dana Milagro con su tía Magola

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Nuevas herramientas de control vectorial

En el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika, la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, lanza dos nuevas herramientas para la enseñanza del ciclo de vida del mosquito Aedes aegypti, el principal vector transmisor del virus del Zika, y de sus criaderos.

Estas herramientas, dirigidas tanto a voluntarios y personal de la Cruz Roja, como a integrantes de comunidades, educan acerca de las varias etapas de desarrollo del mosquito, sus hábitos y de los lugares en los cuales se reproduce, con el fin de que la población pueda identificarlo más fácilmente, tomar medidas preventivas y evitar que prolifere, disminuyendo así el riesgo de enfermedades como el Zika, Dengue o Chikungunya.

 

Rotafolio ilustrado para identificar el mosquito
y aprender su ciclo de vida

El rotafolio ilustrado para la identificación del vector a nivel comunitario presenta las etapas el desarrollo del mosquito y sus hábitos a través de fotografías detalladas. Esta herramienta didáctica pretende apoyar la enseñanza cara a cara, más específicamente en formaciones y visitas domiciliarias en las comunidades más vulnerables.

 

Videos para la enseñanza del ciclo de vida del mosquito
y la identificación de criaderos

Los videos “Aedes aegypti: ciclo de vida” y “Aedes aegypti: criaderos” presentan de una manera dinámica el desarrollo del mosquito e informan acerca de los lugares en los cuales se reproduce. Estas herramientas apoyan el enseñamiento en control vectorial en formaciones con voluntarios y gestores comunitarios en salud.

  

 

 

Keeping water in and mosquitos out with drum-proofing

When a mosquito is looking for a place to lays its eggs it has many options as it hunts for stagnant water in discarded cans and bottles, in old unused tires and in the myriad of water collecting waste that surround where humans live. However, some of the best conditions for mosquitos are in things people would rather not throw away – water storage drums. Data from the Dominica Ministry of Health found that the drum, a water storage container kept in around 90 percent of Dominican homes, was the most common mosquito breeding container in Dominica (70 percent of all mosquito breeding sites were drums).

The Dominica Red Cross Society has responded to this threat by working with communities to stop these drums from becoming mosquito breeding grounds. “We want to have the biggest impact in the communities we work with so we’ve gone after the biggest mosquito problem we can find. The drum-proofing activity gives us a chance to educate people while giving them something tangible that can prevent their families from getting sick.” explains Sylvester Jean-Baptiste, Zika Project Manager for Dominica Red Cross.

The drums are most often left outside, near the home and collect rainwater to be used for household chores. So, a lid is often not the best solution to the problem because while it keeps mosquitoes out, it also stops water from collecting in the drum. The solution was to create a water permeable mesh cover for the drum that could be tightly sealed, that prevented mosquitoes from entering and adding a tap to the drum’s base so that water could be easily accessed. The materials for this activity were purchased with the support from USAID through the International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies’ (IFRC) to the Dominica Red Cross Zika Project. The materials for this exercise were aligned with previous efforts to proof drums spearheaded by Environmental Health Officers through a PAHO supported Ministry of Health project.

Throughout the activities, staff and volunteers from Dominica Red Cross who had been trained through the project educated community members about the Aedes mosquito, which transmits Zika, dengue and chikungunya, where it breeds and how to prevent them. The Zika project has allowed Dominica Red Cross to take a multi-pronged approach to fighting the Aedes mosquito from activities like this which promote community-based vector control to risk communication and warning pregnant women and their partners about Zika risks.

Dominica Red Cross targeted three communities for the drum-proofing exercise – Grand Bay, Soufriere and Marigot where 90 drums were “mosquito-proofed”. Drum-proofing activities were interrupted on September 18 2017 when Hurricane Maria hit the island, the first Category 5 hurricane to strike Dominica. Dominica Red Cross staff and volunteers mobilized quickly to respond to the disaster and the experience of drum-proofing was not forgotten. The drum-proofing exercise building of lessons learnt in the Zika project, was built into the Hurricane Maria Emergency Appeal noting the increased threat of mosquito borne-diseases after the disaster.

Dominica Red Cross has procured the materials for a second round of drum-proofing activities through ongoing support from IFRC through USAID. Replication of this activity in other countries in the Caribbean wide Zika Prevention and Response project are planned for the projects third year in 2019.

Download the pdf of this success story here.

Clarita y la señora Aedes enseñan cómo prevenir el virus del Zika

Clarita es una niña de 8 años, curiosa, juguetona, y preocupada por la existencia de los mosquitos. Por esta razón, lee mucho sobre el impacto que ocasionan en la salud de los seres humanos. Un día, al llegar del colegio, se queda dormida. En el sueño camina por un sitio desconocido de su pueblo, donde se encuentra con varios personajes…

“El sueño de Clarita” es la nueva herramienta artístico-pedagógica del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) para la enseñanza del ciclo de vida del mosquito Aedes Aegypti, sus criaderos y la prevención del virus del Zika. Esta obra teatral con títeres ha sido elaborada con el objetivo de facilitar el aprendizaje entre niños y jóvenes de comportamientos clave para la prevención de enfermedades ocasionadas por el mosquito.

Danna, 10 años, quien asistió con su clase a la primera representación de la obra en el Barrio de San Jorge en Santa Marta, Colombia, comenta: “En el teatrino vimos que hay un mosquito que se llama Aedes que nos pica y nos enferma. Yo antes sabía algo de esto, pero no tanto como me lo explicaron acá. Me gustó mucho que me explicaran cosas importantes sobre el mosquito”.

Aprendimos del mosquito, de qué pasa cuando nos pica. Y sobre todo que vive y se reproduce en los tanques, en las poncheras, en botellas y otras cosas más con agua, que hay que eliminar”, añade Juan Andrés, de 9 años.

El teatrino es una iniciativa para sensibilizar principalmente a las comunidades infantiles, con las cuales es importante utilizar herramientas atractivas y llamativas, que diviertan y al mismo tiempo faciliten la enseñanza. En el guion de la obra se han incorporado mensajes clave de eliminación de criaderos de mosquito y prevención del virus del Zika que los niños y niñas asimilan mientras disfrutan el espectáculo, explica Nicolas Díaz, unos de los voluntarios de la Cruz Roja Colombiana que ha apoyado la elaboración del guion y la implementación del teatrino.

La lúdica y la recreación están entre las metodologías y herramientas más eficaces para enseñar a todo tipo de público, sean niños, jóvenes y adultos. Para el proyecto CAZ, utilizar títeres es algo muy especial e innovador. Hemos podido comprobar que nuestro público responde de manera muy positiva y ha estado aprendiendo el contenido clave de la representación”, añade Nicolas.

“El sueño de Clarita” ha sido pilotado en comunidades de los departamentos de Magdalena y la Guajira, Colombia, y se implementará durante 2019 en otros 6 departamentos de Colombia, así como en El Salvador, Honduras, Nicaragua y Re publica Dominicana gracias al apoyo de voluntarios de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

“Este entrenamiento nos permite convertirnos en semillas de desarrollo y empoderamiento en nuestras comunidades”

En el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ), la Cruz Roja Colombiana organizó dos talleres para líderes comunitarios en Santa Marta, Colombia, con el objetivo de fortalecer los conocimientos en apoyo psicosocial y vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.

En sus primeros dos años de implementación, el proyecto CAZ se ha enfocado en desarrollar acciones con las Sociedades Nacionales y las comunidades para combatir y prevenir el virus del Zika. Siendo el último año de implementación del proyecto, todos los actores involucrados en los cinco países, tanto las comunidades como los Ministerios de Salud y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, coinciden que es importante y necesario que los conocimientos y habilidades desarrollados a través del proyecto se consoliden a nivel comunitario y sean duraderos.

“El objetivo de los talleres para gestores comunitarios es formar actores en salud comunitaria que permanezcan más allá del proyecto y puedan intervenir en otras situaciones y contextos en el futuro, apoyando a sus comunidades y mejorando la respuesta en Salud”, explica Diany Romo, de la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR).

En este sentido, uno de los participantes destaca: “Este entrenamiento nos permite convertirnos en semillas de desarrollo y empoderamiento en nuestras comunidades”.

“Nosotros somos los que estamos viviendo el día a día de las enfermedades y mientras la respuesta en salud se organiza nosotros podemos identificar enfermedades a tiempo e intentar combatirlas. Por ello es importante que cada comunidad tenga personas formadas”, explica Nyunjar Rojas Moreno, líder comunitario de César quien participó en el taller enfocado en vigilancia epidemiológica.

Ana Cristina Ramos, joven lideresa del departamento de Córdoba que asistió al taller de Apoyo Psicosocial comenta: “Con este taller espero obtener conocimientos claros, concisos y precisos en temas de salud, para poder informar a mi comunidad, que en mi caso son los jóvenes, ya que pertenezco al Comité de juventud de mi barrio”.

Alrededor de 50 líderes comunitarios de los departamentos de Atlántico, Cesar, Córdoba y Magdalena han sido capacitados en los dos talleres, impartidos por facilitadores de la Cruz Roja Colombiana, con el apoyo de técnicos de la FICR y del Centro de Referencia en Preparación Institucional para Desastres (CREPD).

 

Taller de vigilancia basada en comunidad y control vectorial para gestores comunitarios

Taller de apoyo psicosocial y primeros auxilios comunitarios (SPAC) para gestores comunitarios

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Understanding knowledge, attitudes and practices to fight Zika

In an outbreak communities are the frontline in the fight to stopping the spread of disease. However, with new diseases now frequently emerging due to impacts of urbanisation, climate change and increasingly mobile global populations, it is difficult for people to keep up with the pace of new information and know what to do to protect themselves. Between June and October 2018 thirteen Caribbean Red Cross National Societies completed large scale efforts to find out more about what communities know, how they think about, and what they do to prevent Zika.

“In order to help people combat the threat of this disease now and in the future, we need to understand what they already know about it how they have been already working to prevent it. We want to tackle people`s misconceptions about the virus and help them to collectively protect their communities and support those people who may be affected.” said Nasir Khan, Caribbean Zika Prevention and Response Project manager for IFRC.

The Caribbean region is no stranger to viruses transmitted by mosquitoes, with Dengue and Chikungunya, spread by the same Aedes mosquito, now commonplace in the region. However, Zika has another dimension to it with the risks of congenital Zika syndrome (including microcephaly) and the fact that it can also be sexually transmitted. To find out more about what people knew, how they understood and what practices they engaged in to prevent Zika a Knowledge Attitudes and Practices (KAP) survey was carried out in 13 countries that are part of IFRC’s Caribbean Zika Prevention and Response Project supported by USAID.

In total 1667 surveys were collected across English speaking countries in the Caribbean and Suriname. Carrying out data collection from households at this scale can be a challenge, especially when it comes to making sure all data is captured and made quickly available for analysis. To meet this challenge Caribbean National Societies were supported with training and support to use Open Data Kit (ODK) an open source tool that is used widely in humanitarian organizations to collect field data.

Results of the KAP survey showed that people were concerned about Zika and while most knew it was caused by a mosquito, few were aware that it could also be sexually transmitted. Some people were engaged in actions that might help mosquitoes stop breeding but are likely to need more support to scale up actions to protect the wider community.

A great strength of the Red Cross is our ability to stand alongside our communities, to hear and understand what is going on at the ground level. The information we get from listening to community voices is invaluable to us and other partners in the Caribbean region in addressing Zika and the health challenges of the future.” explained Erin Law, Global Zika Advisor for IFRC.

The Knowledge Attitudes and Practices Survey on Zika in the Caribbean was conducted by Red Cross National Societies in Antigua and Barbuda, Barbados, Belize, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica, St Kitts and Nevis, Saint Lucia, St Vincent and the Grenadines, Suriname, The Bahamas and Trinidad and Tobago. Technical support was provided by the IFRC Country Cluster for the English-speaking Caribbean and Suriname, IFRC Innovation Team in the Americas Regional Office and the Caribbean Disaster Risk Management (CADRIM) Reference Centre in Barbados.

Read the Knowledge, Attitudes and Practices Survey Report

Download the pdf Caribbean Red Cross Success Story

Madres y mujeres gestantes al centro de las acciones de la Cruz Roja Dominicana

Debido a las graves consecuencias que el virus Zika puede ocasionar en mujeres gestantes y sus bebés, las mujeres en edad reproductiva y las embarazadas son una audiencia prioritaria en las intervenciones para prevenir la enfermedad. En el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika, la Cruz Roja Dominicana presta una atención particular a estos grupos, realizando charlas de sensibilización y orientación con su participación.

En Gualey, una comunidad ubicada a la orilla del rio Ozama y una de la más vulnerables del Distrito Nacional, un grupo de mujeres, algunas acompañadas por sus niños, se reúne en el patio delantero de una casa que un habitante ha puesto a disposición voluntariamente para una actividad con la Cruz Roja. Dos voluntarios de la organización se incorporan al grupo y dan inicio a una charla en la cual explican algunos conceptos clave para la prevención del virus Zika y contestan a dudas e inquietudes del grupo.

En la charla de hoy el voluntario nos recordó que el mosquito es el vector que transmite el virus al cuerpo, cuáles son los síntomas del Zika y qué debemos hacer para no enfermarnos. Por ejemplo, nos explicó que es muy importante evitar el agua estancada, sobre todo el agua limpia, que le gusta al mosquito, y tratar de mantener la higiene en nuestro entorno” detalla Juliana, una habitante del barrio quien participó en la actividad.

Eric, estudiante de medicina y voluntario de la Cruz Roja desde hace más de cuatro años, explica que transmitir conocimientos importantes a las comunidades es uno de los aspectos del proyecto que más le gusta, además de servir de coordinador entre la Cruz Roja, los lideres comunitarios y la comunidad misma la organización de actividades.

Sobre este último punto, Dilsia, presidenta de la junta de vecinos de Gualey, detalla: “La Cruz Roja está dando mucha atención a las mujeres embarazadas, por el riesgo del Zika. Pero también organizan jornadas de limpiezas y actividades de recolección de basura. Hacemos la coordinación, la junta de vecinos llama a los habitantes del sector y todos están activos.

Dilsia explica que los habitantes, sobre todas las mujeres, preocupados porque sus familias no se enfermen, han respondido con entusiasmo al proyecto y que ha podido observar cambios importantes en la comunidad. “Ahora tenemos una educación de conciencia de lo que puede ocasionar el mosquito, y ya casi no usamos la palabra “enfermedad” por aquí. Queremos que todos los barrios hagan lo que estamos haciendo aquí en Gualey”.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Cuatro buenas prácticas desde el proyecto CAZ Nicaragua

En el departamento de Granada, la Cruz Roja Nicaragüense implementa el proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika en tres barrios (Las Prusias, El Pantanal, La Sabaneta) y en cinco escuelas (María Auxiliadora, Mercedes Mondragón, Nueva Esperanza, Lorenzo Guerrero y Carlos A. Bravo).

El desarrollo y la implementación del proyecto hasta la fecha, tanto en Granada como en cuatro otros departamentos, ha permitido a la Cruz Roja identificar buenas prácticas que pueden adoptarse en programas de salud y otros proyectos, no solamente en la misma Sociedad Nacional, sino también a nivel regional.

 

Coordinación y participación de todos los actores son fundamentales para el éxito del proyecto

La mayoría de las actividades en comunidades y escuelas se organizan de manera colaborativa con los Ministerios de Salud y Educación, la alcaldía, lideres comunitarios y voluntarios de la Cruz Roja. Las sesiones de trabajo para elaborar planes de intervención comunitarios y planes de riesgo cuentan con la participación de miembros de las comunidades, directores de colegios, estudiantes y representantes de ministerio y benefician de los conocimientos y experiencia de cada uno de ellos.

 

Reforzar los conocimientos a nivel comunitario permite dejar una capacidad instalada en la población

La Cruz Roja y el Ministerio de Salud imparten regularmente talleres en control vectorial, manejo de herramientas de eliminación de criaderos y mapeo de riesgos y acceso seguros con el objetivo de reforzar el conocimiento de los voluntarios de Cruz Roja y de los líderes comunitarios de los tres barrios, los cuales usan sus conocimientos para intervenir en su comunidad y se forman para poder hacer frente a futuros retos.

 

Contacto directo con la población y ejemplos prácticos refuerzan la adopción de comportamientos preventivos a nivel individual y comunitario

Voluntarios de Cruz Roja, acompañados por líderes comunitarios visitan las casas de los barrios de Las Prusias, El Pantanal y La Sabaneta para enseñar todos los miembros de las familias, desde los más chiquitos hasta los adultos mayores, como eliminar los criaderos de zancudos. En las visitas, los voluntarios dan demostraciones de como limpiar los tanques de agua y las pilas y explican qué es el virus del Zika y como prevenir las picaduras del mosquito, resolviendo dudas y preguntas de los habitantes.

 

Jóvenes y niños tienen la capacidad de volverse agentes de cambios importantes en su comunidad

En los cinco colegios de implementación del proyecto, directores y voluntarios de la Cruz Roja apoyaron el proceso de conformación de brigadas escolares de control vectorial. Los jóvenes y niños participan en actividades lúdico-educativas formándose en temas de prevención de Zika y otras enfermedades y convirtiéndose en portavoces del proyecto, tanto adentro como afuera del centro escolar.

Los miembros de las brigadas organizan charlas y ferias en las cuales tramiten mensajes claves para la prevención del Zika a la comunidad educativa. Además, realizan actividades prácticas en su centro escolar, como campañas de limpiezas, para eliminar y prevenir los criaderos de mosquitos.

 

Nota elaborada en colaboración con la Cruz Roja Nicaragüense 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Superando las barreras psicológicas y sociales dejadas por el Zika

Las madres y los padres que se reúnen cada dos semanas en Villanueva, en el departamento de Corté de Honduras, bajo la invitación de la Cruz Roja Hondureña saben que al atravesar el umbral del centro comunitario no encontrarán ni miradas curiosas ni rechazo y solo serán recibido con comprensión, apoyo y solidaridad.

“Me hace sentir bien, saber qué yo no soy la única”

La mayoría son madres que llega sola cargando a su bebé, algunas por haber sido abandonadas por su pareja después de dar a la luz, otras por tener un esposo que trabaja todos los días para asegurarse que su familia tenga un techo sobre su cabeza y pueda satisfacer sus necesidades básicas, las cuales incluyen múltiples pasajes hacia centros de salud y costosos medicamentos.

Algunas mujeres tuvieron síntomas durante la gestación, otras no sintieron ningún malestar. Muchas aún no saben si contrajeron el virus del Zika hace más de dos años, cuando estaban embarazadas, ya que el proceso de diagnóstico es largo y los especialistas no han confirmado la diagnosis.

Todas tienen algo en común: su niño o niña tiene la cabeza más pequeña que lo esperado para su edad, presenta atrasos en el desarrollo, necesita atención medica frecuente y muchos cuidados. También hay otra cosa que los une: ninguna de ellas puede negar que esta experiencia no haya tenido un impacto muy grande en su vida.

Me hace sentir bien, saber qué yo no soy la única, qué hay otras mamás que tienen bebés que son iguales que ella.” manifiesta Maryury, observando a los 18 niños, sus mamás y algunos papás sentados al lado de ella en un circulo.

Apoyo psicosocial y estimulación temprana

En los círculos comunitarios intentamos amortiguar los efectos de tener un niño con microcefalia u otros problemas en la salud mental de los padres. Al mismo tiempo nos enfocamos en la estimulación temprana de los niños, para que los padres aprendan ejercicios y cuidados básicos que le permitan desarrollar el potencial de sus bebés” explica Sergio Nuñez, especialista en Cuidado y Apoyo de la Cruz Roja Hondureña.

Madres, padres y bebés se quitan los zapatos y se acomodan en una colchoneta enorme de distintos colores. Con la ayuda de voluntarios, realizan varios ejercicios con sus bebés, estimulando sus capacidades motrices, cognitivas y de lenguaje. Algunos padres toman la iniciativa y se vuelven “líder entrenador”, enseñando al grupo la rutina que practican con su bebé todos los días en la casa.

Movemos sus piernas, sus brazos, su cuello y le ofrecemos juguetes para que los agarre y haga fuerza con sus dedos. Trabajamos con su cabeza y su boca para que aprenda a masticar y a controlar su saliva y siempre le hablamos y enseñamos cosas para que empiece a hablar” explican Maria y Melvin, padres de Iliany, que recién se han incorporado al grupo.

“Con los círculos uno conoce más, se ayuda más”

Los círculos brindan también un espacio en el cual los padres pueden compartir experiencias, contar su historia y hablar de cómo se sienten. Los voluntarios de la Cruz Roja los alientan a expresarse a través de ejercicios de fortalecimiento autoestima y de intercambio.

Wendy, una de las mamás más jóvenes del círculo, revela: “Con los círculos uno conoce más, se ayuda más, descubre más cosas para llevarse con su bebe y ayudarle. Yo me relaciono más con él y me siento mejor. He conocido a varias mamás y me mensajeo con ellas, así nos vamos apoyando, por ejemplo, cuando el niño está enfermo o en otras ocasiones”.

Desde enero 2018, la Cruz Roja Hondureña, trabajando en conjunto con la Secretaría de Salud en el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika, ha identificado 29 casos de familias de niños afectados por el síndrome congénito del Zika en 8 municipios de Honduras. En colaboración con otras instituciones, y con el apoyo de más de 30 voluntarios capacitados en apoyo psicosocial, ha logrado establecer dos círculos comunitarios de apoyo psicosocial: uno en Villanueva, al cual participan 18 familias, y otro en Puerto Cortes, donde se reúnen 7 parejas con sus niños.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

Giulia Boo

Cuidado y apoyo a madres gestantes y lactantes en Santa Marta

Nota publicada por la Cruz Roja Colombiana Seccional Magdalena

En el marco del proyecto Acción Comunitaria Frente al Zika (CAZ), la Cruz Roja Colombiana Seccional Magdalena realizó una actividad de apoyo psicosocial en Maloca, Etapa 3 de Ciudad Equidad, en Santa Marta, Colombia, en colaboración con la organización ASONESHCA, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Con el objetivo de brindar apoyo y cuidado a madres gestantes y lactantes, especialistas, empleados y voluntarios de la Cruz Roja bridaron atención a más de veinte mujeres, formándolas en estimulación temprana en las gestantes y los bebés.

La psicóloga Nini Joanna Mier García, coordinadora local del proyecto, destacó que la estimulación en las embarazadas es importante porque facilita el desarrollo cerebral, físico y emocional del feto. Al mismo tiempo, añadió, en los bebés, la estimulación desde las primeras etapas de vida favorece la capacidad de reflejos y psicomotriz.

La estimulación temprana permite desarrollar una conexión psicológica y mental entre la madre, el bebé o el feto, reforzando vínculos y previniendo los efectos de la estigmatización frente a las posibles consecuencias al contraer el virus del Zika.

Para lograr la estimulación, las mujeres pueden utilizar recursos o materiales de uso cotidiano y bajo costo, como algodón, pinceles, lanas, globos y aceites para masaje. A los ejercicios de estimulación, se suman frases de amor y cariño, que refuerzan el vínculo entre la madre y su hijo.

La Seccional Magdalena implementa actividades de cuidado y apoyo en diferentes espacios del distrito de Santa Marta. Otras actividades incluidas en el referido proyecto están dirigidas a la vigilancia, control y prevención de vectores. Además, la Cruz Roja coordina campañas de limpieza y recolección de inservibles en comunidades y centros escolares, visitas domiciliarias, talleres en centro laborales y de estudios, así como acciones encaminadas a elevar la cultura sanitaria de la comunidad.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.