En imágenes: cómo evitar que el mosquito se reproduzca en tu hogar

Para combatir tanto el virus del Zika, como el Dengue y Chikungunya, una de las medidas más efectivas es eliminar el mosquito que transmite estas y otras enfermedades. Por esta razón, la eliminación de criaderos existentes y la prevención para evitar que se formen nuevos son clave en las estrategias de prevención de epidemias.

En El Salvador, la Cruz Roja Salvadoreña trabaja con voluntarios comunitarios en la implementación de acciones de prevención, vigilancia y limpieza, brindando conocimientos y educando a la población sobre cómo evitar que el mosquito se reproduzca.

En las visitas casa a casa, personal de la Cruz Roja y voluntarios comunitarios explican por qué es importante eliminar el mosquito, dónde y en qué condiciones se reproduce y qué hacer para no tener criaderos en el hogar y en la comunidad.

 

Los voluntarios piden permiso a los miembros de la familia para observar el sistema de almacenamiento de agua en el hogar e identificar posibles criaderos de mosquitos.

En Centro América, y en El Salvador especialmente, uno de los criaderos más comunes es la pila, el lugar donde todas las familias almacenan el agua para uso cuotidiano. El agua estancada y un ambiente fresco y oscuro crean las condiciones ideales para que el mosquito ponga sus huevos.

 

Los voluntarios explican como limpiar la pila a los integrantes del hogar y hacen una demostración para transmitir los conocimientos de una manera más práctica. “La familia debe concentrar sus esfuerzos en eliminar los huevos de los mosquitos de las paredes del recipiente al menos una vez por semana.” explica Alicia Amparo, técnica del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika en El Salvador.

 

Para eliminar los huevos de las paredes internas y del fondo de los recipientes de almacenamiento de agua, la Cruz Roja recomienda varios métodos, dependiendo de la disponibilidad de materiales en el hogar. “Explicamos que es importante cepillar con un cepillo y una mezcla de detergente para ropa y cloro”, detalla Alicia.

 

Otra práctica muy importante que la comunidad ha estado adoptando es cubrir los recipientes de almacenamiento de agua, entre ellos pilas, tanques, cisternas, barriles, y cubetas grandes. “Al tapar los recipientes fijos de almacenamiento de agua de uso poco frecuente estamos bloqueando la entrada del mosquito que busca estos lugares para poner sus huevos” explica una integrante de la comunidad, luego de una visita al hogar. Sin embargo, para que esta medida sea efectiva, recuerdan los voluntarios, es importante que la tapa selle el recipiente de manera muy ajustada y no se deforme con el calor.

Estas medidas, juntas con la eliminación de agua estancada adentro y afuera de los hogares y la realización de campañas de limpiezas a nivel comunitario, contribuyen de manera efectiva a la eliminación del mosquito y a la prevención del Zika y otras enfermedades transmitidas por el vector.

 

Fotografías: Cruz Roja Salvadoreña

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

 

Llamados a la movilización comunitaria: la historia del Comité de Bello Horizonte

“En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.”

En la periferia de Valledupar, en el departamento de César en Colombia, un grupo de habitantes se reúne todas las semanas afuera de una vivienda del barrio de la Comunidad Bello Horizonte. Todos llevan una camisa color verde trébol con el mensaje “Comité de Salud Comunitario, proyecto CAZ”.

Este es uno de los grupos comunitarios que participan en el proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) que la Cruz Roja Colombiana comenzó a implementar en 2016 en los departamentos que registraban el mayor índice de presencia del vector transmisor del virus Zika, el mosquito Aedes aegypti. En el municipio de Valledupar, especialmente susceptible de registrar epidemias causadas por el mosquito, la Seccional del César solicitó inicialmente el apoyo de la Secretaría de Salud para identificar a las comunidades en las cuales se estaban presentado más casos de la enfermedad.

En Bello Horizonte, nos fuimos caminando por las 24 manzanas del barrio y convocando por medio de un megáfono a la comunidad, para que compartiera un espacio con nosotros para explicar el rol de la Cruz Roja, qué era el proyecto CAZ, y conocer cuáles eran las necesidades de la comunidad.

A esa reunión se presentaron inicialmente solo dos personas. Pero de allí, gracias al voz a voz, se fueron vinculando más personas hasta que pudimos formar a doce personas y crear lo que hoy es el Comité, relata Jenifer Díaz López, coordinadora del proyecto CAZ de la Cruz Roja del César.

El Comité de Salud de Bello Horizonte implementa principalmente actividades de sensibilización y de vigilancia y monitoreo basados en la comunidad. Sus integrantes realizan visitas domiciliarias, inspeccionando las viviendas y sus alrededores para monitorear la presencia de criaderos de mosquitos, informando a la población sobre cómo evitar que el mosquito se reproduzca y qué medidas adoptar para prevenir la enfermedad del Zika.

Niunjar Rojas Moreno, presidente del Comité, narra: En el monitoreo, encontramos al comienzo que la mayoría de las casas tenían muchos depósitos de agua y criaderos. Hoy por hoy, el noventa por ciento de las viviendas ha mejorado. Hemos logrado tener empatía con la comunidad y ellos mismos ahora se cuidan y cuidan a su entorno, reproduciendo la información con sus vecinos para que todos estemos alerta frente al vector.

Al comienzo la labor fue difícil, porque en la comunidad nunca hubo comités y no se manejaba el tema de salud. A través del proceso que hemos desarrollado, hemos estado concientizando a la población y hoy todos se dan cuenta que es un beneficio.

El Comité está compuesto por una docena de integrantes, incluyendo mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes y niños. Jeider, el más joven de ellos, de tan sólo 8 años de edad, demuestra su entusiasmo: Yo acompaño en la vigilancia y me siento bien porque ayudo a las demás personas. Les informo que para no enfermarse tienen que lavar bien los recipientes, botar las llantas, vaciar los depósitos de agua. Y les cuento cuales son los síntomas de la enfermedad y cómo pueden prevenirla, especialmente las mujeres embarazadas en los primeros tres meses, y también les explico sobre el proyecto.

Por su parte, Tomasa Fragoso, otra integrante del Comité quien se involucró por invitación de una amiga, reflexiona sobre los cambios que el Proyecto y el Comité han generado a nivel individual y comunitario: En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.

Estos conocimientos los aplico yo misma, pero también intento explicarle a la comunidad, al que se deja hablar. Muchas personas han entendido, nos han hecho caso. Se dan cuenta que el peligro es real y reaccionan.

El Proyecto CAZ cumple 2 años el 30 de septiembre de 2018 y seguirá su implementación durante un año más, tanto en Colombia como en otros cuatro países de América Latina. La Comunidad de Bello Horizonte es una de las 75 comunidades que se han movilizado en Colombia, y de las 190 que en conjunto se han movilizado en estos cinco países para combatir el virus Zika y otras arbovirosis.

Observé un cambio muy drástico en la comunidad. Al comienzo los miembros del Comité tenían ganas de hacer, pero eran indecisos, inseguros. Como la presencia e intervenciones fueron continuas, y el aprendizaje concreto y dinámico, la comunidad se volvió asertiva.

Hemos logrado de que la comunidad aumente su capacidad de respuesta y que si algo pase en futuro ellos ya sepan la ruta a seguir, destaca Yuris Arias, voluntaria de la Cruz Roja quien ha estado involucrada en el proyecto desde su inicio y ha acompañado el proceso de creación y fortalecimiento del Comité de Salud de Bello Horizonte.

Dejar capacidades instaladas en la población es precisamente el foco del trabajo que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Colombia, República Dominicana, El Salvador, Honduras y Nicaragua han estado llevando a cabo, con el objetivo de fortalecer la respuesta en salud y mitigar el impacto de futuros brotes de enfermedades tanto a nivel local y nacional, como a nivel regional.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

 

Caribbean National Societies unite to teach others how to fight mosquito borne diseases

We’ve all had the experience of being bitten by a mosquito. We also know that in some places mosquitoes are more present than others. Aside from spraying ourselves with mosquito repellent, what can we do stop the bites?

Mosquitos that carry Dengue, Chikungunya and Zika like to live near humans. We provide them with blood meals and places for them to breed. Mosquito eggs, which can turn quickly from egg to flying mosquito in around a week, get laid in the small amounts of water that can accumulate in trash left around where humans live and tanks and barrels that are not covered or regularly cleaned.

Cleaning up communities has been central to the fight against diseases carried by the Aedes aegypti mosquito in Red Cross’ work around the globe, but how does it get practically done? Red Cross National Societies from the Caribbean region developed the “How to do a Community Clean-up” guide in September 2019 to help answer this question.

All of the National Societies in our region have been working at the community level to reduce the risk of the Aedes mosquito. But we found that many others wanted to understand what the best way to do a clean up was. It is a logistical undertaking that needs more than academic theory. And no-one can tell us better how to do this than the project managers and field officers themselves” said Chantal Braithwaite, Senior Public Health Officer for the IFRC Caribbean Country Cluster Support Team in Trinidad and Tobago.

The short guide is a combination of experiences brought together by the International Federation of Red Cross and Red Crescent (IFRC) Caribbean Country Cluster Office. The simple and easy-to-adopt 13 step process was developed by 11 National Societies who were asked to order, vote, and add what was missing from previous guides. The guide also draws on the content explained in the Zika, Dengue and Chikungunya Toolkit, which lays out a community risk mapping process to drive longer term behaviour change.

The guide is available here.

The “How to do a Community Clean-up” guide was developed thanks to the Red Cross National Societies from Antigua and Barbuda, Barbados, Belize, the Bahamas, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica, Saint Lucia, St Kitts and Nevis, St Vincent and the Grenadines, Suriname and Trinidad and Tobago who provided recommendations, technical support and collaboration during the process.

Monitoreo en Antioquia resalta avances y retos del proyecto CAZ

En septiembre, delegados la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), acompañados por representantes de la Federación Internacional (FICR) y la Cruz Roja Colombiana, realizaron una visita de monitoreo de avances del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ) en Medellín, Colombia.

El proyecto CAZ se implementa en colaboración con la agencia Save the Children, gracias al apoyo financiero de USAID; esto implica que, además de rendir cuenta a las comunidades que participan en el proceso, el proyecto tiene la responsabilidad de revisar con donante y socio los avances en la ejecución.

La visita, en la cual participaron representantes de USAID y miembros de IFRC, además de coordinadores nacionales del proyecto y representantes del Ministerio de Salud, tuvo como objetivo revisar el desarrollo del proyecto en Colombia y observar la ejecución de algunas actividades.

Esta fue la ocasión para los coordinadores de presentar los avances y el impacto logrado a nivel local y nacional y de resaltar la importancia de la colaboración entre Cruz Roja y autoridades de salud para fortalecer las capacidades y conocimientos de la población y asegurar continuidad en el proceso de prevención de enfermedades transmitidas por el mosquito.

Tras la reunión en las instalaciones de la Seccional de la Cruz Roja de Antioquia, se realizó una visita a la comunidad de Maria Cano-Carambolas y al centro escolar Bello Oriente, donde la Cruz Roja, gracias al involucramiento de miembros de la comunidad y voluntarios, implementa acciones de vigilancia y monitoreo comunitario y de sensibilización de niños y adolescentes.

En su retroalimentación, delegados de USAID destacaron el valor agregado de la Cruz Roja en termino de trabajo comunitario y presencia constante entre la población y la relevancia de la coordinación con las autoridades de salud. En vista de que en octubre 2018 empezará el tercer y último año de ejecución del proyecto, todas las partes involucradas resaltaron la importancia de medir el impacto de las acciones implementadas y considerar la sostenibilidad de las acciones al cerrarse el proyecto.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

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Fortaleciendo técnicas de vigilancia y monitoreo comunitario en Honduras

Proporcionar a los participantes conocimientos y habilidades para el desarrollo de actividades de vigilancia y monitoreo basado en la comunidad (VMBC) como  parte de la respuesta a la enfermedad de Zika y su vector principal, el Aedes Aegypti, fortalecer habilidades para la recolección y análisis de información por medio de herramientas tecnológicas y facilitar técnicas didácticas para planificar, organizar e implementar actividades formativas en vigilancia basada en comunidad fueron los objetivos principales del curso que se desarrolló en el comienzo de agosto en Puerto Cortes, Honduras.

El curso “Vigilancia y Monitoreo Basado en la Comunidad y Open Data Kit (ODK) Nivel Básico”, desarrollado en conjunto entre Cruz Roja Hondureña, el Centro de Referencia y Preparación Institucional para Desastres (CREPD), la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la Secretaria de Salud, pretende incrementar la capacidad de la Sociedad Nacional para realizar procesos de vigilancia y monitoreo ante la enfermedad de Zika agilizando la recolección de datos a través del utilizo de dispositivos móviles.

Más de quince voluntarios, referentes de salud y técnicos del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) de la Cruz Roja Hondureña y Save the Children que trabajan en ocho municipios del país participaron en la actividad, aprendiendo los conceptos clave de la VMBC y familiarizándose con la herramienta ODK para recolectar datos sobre la presencia del mosquito y de la enfermedad en las comunidades.

Ariel Mancía, voluntario en la Cruz Roja Hondureña desde más de 10 años, comenta: “El curso ha fortalecido mis conocimientos en la gestión de encuestas y en el funcionamiento de tecnologías como ODK. Utilizaré estos conocimientos para la aplicación de las encuestas CAPs* en las comunidades”.

Por su parte, Isaac Quintanilla, el también voluntario de la Cruz Roja, explica que la formación le ha permitido aprender a identificar los posibles criaderos de zancudos de una manera más eficaz. “También me ha capacitado para dar una mejor difusión sobre estos temas.” añade, con respecto al componente de mediación pedagógica, la cual ha sido incorporada en la formación para que los participantes puedan desempeñarse posteriormente como facilitadores.

La intención de este curso va más allá de reforzar las capacidades en vigilancia basada en comunidad y recolección de datos; también se enfoca en fomentar habilidades para la réplica de lo aprendido y el intercambio de saberes con las comunidades, con el fin de fortalecer en ellas estas mismas capacidades.” detalla Diany Romo, referente en vigilancia epidemiológica de la Federación Internacional y facilitadora.

La vigilancia y el monitoreo basado en la comunidad es uno de los pilares del proyecto CAZ y se implementa en los cinco países de ejecución del proyecto a través de formaciones de voluntarios y técnicos de la Cruz Roja y actividades regulares en las comunidades, con el apoyo de miembros de Comités comunitarios y la colaboración de la población.

*En el marco del proyecto CAZ, las encuestas CAPs (Conocimientos, Actitudes y Practicas) evalúan los conocimientos de la comunidad con respeto al virus Zika, antes, durante y después de la implementación del proyecto.

 

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Continúan acciones de Apoyo Psicosocial en Zika en Nicaragua

Continuando el proceso de fortalecimiento de capacidades de voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Nicaragüense en el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika, se realizó el taller de “Formación de Círculos Comunitarios de Cuidado y Apoyo Psicosocial en Zika”, con el objetivo de formar a los participantes para que puedan brindar atención y acompañamiento a personas y familias afectadas por el virus, especialmente mujeres embarazadas.

“El taller está dirigido a nuestros voluntarios, con el fin de incrementar la capacidad de respuesta en tema de salud de nuestra Sociedad Nacional. Una vez capacitado el personal, tendremos una intervención más eficaz y de esta manera ayudaremos a que las comunidades aumenten su resiliencia para prevenir y combatir el virus”, comenta Auner García, Director General de Cruz Roja Nicaragüense.

Ana Carolina Picado, referente de Apoyo Psicosocial de la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja enfatiza la importancia de este enfoque: “El apoyo psicosocial, a través de sus acciones de acompañamiento y atención a las personas, familias y comunidades, permite fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico producido por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales y emocionales que se han debilitado debido a la enfermedad.”

En respuesta al contexto que está viviendo Nicaragua, los temas de Acceso más seguro y Primeros Auxilios han sido incorporados en el taller para asegurar una mejor respuesta y atención a la población y apoyo al personal.

La Cruz Roja Nicaragüense ejecuta el proyecto CAZ en los departamentos de Rivas, Chinandega, Masaya, Granada y Somoto. La implementación continúa ajustando las acciones al contexto y garantizando la seguridad de todas las personas involucradas.

 

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Video tutorial animado ¿Cómo construimos una línea de base? 5 pasos para aplicar el método LQAS

La Oficina Regional para las Américas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) anuncia la publicación una nueva herramienta para técnicos, coordinadores y voluntarios que implementan proyectos de salud en las comunidades.

El video tutorial animado ¿Cómo construimos una línea de base? 5 pasos para aplicar el método LQAS  presenta los pasos claves para realizar una línea de base aplicando el método estadístico Lot Quality Assurance Sampling (LQAS), brindando ejemplos concretos desde el proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por su sigla en inglés).

Introducción: Línea de base para el proyecto Acción Comunitaria contra el Zika
Capítulo 1: ¿Qué es una línea de base?
Capítulo 2: Los pasos de la línea de base CAZ
Capítulo 3: Aplicando el método LQAS en el proyecto CAZ
Capítulo 4: Gestión de la información
Capítulo 5: Operativizando los resultados de la línea de base

Esta herramienta ha sido desarrollada a partir de la experiencia de implementación de una linea de base de conocimientos, aptitudes y prácticas sobre el virus Zika en las comunidades de cinco países de America Latina, con el propósito de servir de referente para otros proyectos.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por su sigla en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Mejorando la comunicación hacia las comunidades, con las comunidades

Con el objetivo de explorar las distintas percepciones, opiniones y sugerencias de niños y niñas, adolescentes, mujeres y hombres, la Cruz Roja Colombiana, como parte de sus actividades del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés), realizó una serie de actividades de validación de materiales de información y sensibilización con las comunidades.

Esta metodología hace posible mejores resultados en el proyecto y ayuda a las comunidades a tener un rol activo en crear resiliencia a largo plazo, permitiendo que adquieran más conocimientos, habilidades y conectividad para lograr los cambios sociales y de comportamiento necesarios y así afrontar riesgos y vulnerabilidades relacionadas con el virus del Zika y otras enfermedades.

Después de observar un vídeo animado que explica los métodos de transmisión del virus y sus síntomas, los estudiantes de sexto grado del Instituto Educativo Antonio Reyes de Ibagué comentaron sobre la apariencia del vídeo, la claridad de los mensajes que transmite, su utilidad y brindaron recomendaciones para mejorarlo. Angelica G., alumna del Instituto, detalla: “Yo este video lo enseñaría a otras personas para que conozcan sobre el virus y tengan mas información. Por ejemplo, yo no sabía que se puede transmitir por vía sexual”.

En las comunidades de El Refugio y El Diamante, departamento de Tolima, los habitantes comentaron y validaron los materiales a través de grupos focales y visitas domiciliarias. Mujeres, hombres y adolescentes expresaron su opinión sobre videos, folletos informativos y otros entregables.

Leida Peña, habitante de El Refugio, dijo muy entusiasmada: “Me encantó uno de los materiales dirigido a la mujer. Muestra a una mujer fuerte y luchadora, que refleja la mujer colombiana, a quien gusta proteger su hogar, de enfermedades como el Zika también”. Con respeto a los materiales audiovisuales, explica: “La idea de usar videos para enseñarnos cosas, videos fáciles, entretenidos, es muy agradable. Nos permite aprender de manera más inmediata donde están los focos y que es lo que tenemos que erradicar en nuestras casas para evitar la propagación del zancudo”.

La interacción con la comunidad me pareció muy importante. Nos permite conocer diferentes puntos de vista, dar nuestra opinión acerca de los materiales. Es importante porque la Cruz Roja va a tomar en cuenta lo que pensamos y de esta manera se va a tener una información mucho más práctica y mucho más veraz.” comenta Carolina Rojas, ella también de la comunidad El Refugio.

En las valoraciones de los diferentes grupos, destaca principalmente la importancia de tener personajes tanto femeninos como masculinos en todos los materiales, también en aquellos dirigidos a mujeres gestantes, ya que “protegerse del Zika es responsabilidad de todos y todas”. La Cruz Roja Colombiana incorporará en los materiales las observaciones recopiladas afín de mejorar su eficacia como herramientas de información y sensibilización.

En mayo de 2017, la Cruz Roja Colombiana realizó una actividad de validación de materiales con la comunidad indígena de Maguare, nel departamento del Meta. Mas información aquí.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

 

Fortaleciendo la transmisión de mensajes claves para la prevención del Zika

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), en colaboración con Save the Children y Break Through Action, un proyecto de Johns Hopkins Center for Communication, realizó una serie talleres de refrescamiento de mensajes sobre Zika y cambios de comportamiento prioritarios a nivel comunitario en el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ).

Voluntarios de la Cruz Roja y de Save the Children de Colombia, El Salvador, Honduras y República Dominicana participaron en los talleres, organizados con el objetivo de mejorar y estandarizar la transmisión de mensajes clave sobre Zika, fortalecer técnicas de comunicación interpersonal, y reforzar los conocimientos y habilidades de los voluntarios de responder a las preguntas o barreras que encuentran al momento de interactuar con la población.

Con este taller queremos reforzar las capacidades técnicas como comunicadores de voluntarios y voluntarias, para poder dar mensajes claves armonizados, adecuados y pertinentes a las comunidades, y que estas puedan tomar medida de prevención contra la enfermedad del Zika” detalla Monica Posada, delegada de CEA de la FICR.

A través de ejercicios prácticos y simulaciones, los participantes revisaron los seis comportamientos prioritarios de prevención al Zika que se quieren impulsar en las comunidades a través del proyecto, practicando técnicas para mejorar su comunicación interpersonal y la transmisión de mensajes en visitas domiciliarias, sobre todo a mujeres gestantes y sus parejas, y en charlas con grupos comunitarios o en escuelas.

Alicia Amparo, técnica del proyecto CAZ en El Salvador comenta: “Gracias a esta actividad he aprendido a tener un intercambio de una manera más dinámica y asertiva. Por ejemplo, ahora sé que no solo debo decir a las mujeres embarazadas y a sus parejas que deben usar el condón, sino que tengo que detallarles porque es importante para la prevención del Zika y explicarles cómo se debe usar.” Además, añade que ahora se siente más segura en capacitar a los voluntarios de la Cruz Roja y a los voluntarios comunitarios sobre estos aspectos.

El taller fue muy interesante y útil porque, además de ser dinámico, referentes de la Federación Internacional, Save the Children y Break Through Action pudieron compartir sus experiencias de cómo llegar a las comunidades de manera más efectiva.” expresa Erika Vera, coordinadora nacional del proyecto para la Cruz Roja Colombiana.

Mas de 85 voluntarios participaron en los talleres, los cuales se desarrollaron en cuatro de los cinco países de implementación del proyecto en los meses de junio y julio 2018.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Comunidades de El Salvador realizan actividades de vigilancia y monitoreo para combatir el Zika

Cada dos semanas, Yamileth Hurtado y Josué Cordón, acompañados por una decena de compañeros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, esperan un transporte que los lleve hasta el Caserío de Río Frio, una comunidad donde viven alrededor de doscientas familias ubicada en el Departamento de San Vicente, a una hora y media de distancia de San Salvador, capital de El Salvador.

Al llegar la comunidad, se reúnen con la promotora de salud y un grupo de voluntarios de la comunidad, en su mayoría jóvenes y mujeres, que conforman el Comité de Control y Prevención contra el Zika. Juntos, se organizan en equipos de dos o tres personas y recorren las calles del caserío, visitando varios hogares para realizar actividades de vigilancia y monitoreo en Zika.

En las visitas que hacemos casa por casa, nosotros verificamos que no haya larvas en pilas, y revisamos recipientes, llantas, u otros depósitos donde pueda reproducirse el zancudo que transmite el Zika”, detalla Jose Luis Pleite, miembro del Comité, luego de haberse despedido de una de las familias visitadas.

Yamileth explica que mientras uno de los voluntarios monitorea la presencia de criaderos de mosquitos, otro voluntario lleva a cabo una encuesta con un representante del hogar, recopilando información sobre casos de infección del virus que se han presentado en la familia. Al finalizarse la visita, los voluntarios sensibilizan a los miembros del hogar sobre cómo eliminar los criaderos y prevenir el virus Zika.

Con respecto a la colaboración con los miembros de la comunidad, Yamileth comenta: “Ellos se han vuelto los encargados y nosotros somos su apoyo. Están pendientes de qué día tenemos reunión, qué día realizamos las actividades y están constantes en vigilar a la comunidad. Estamos viendo un gran cambio de actitud en la comunidad, no solamente en los adultos, sino que también en los niños.”

En esta comunidad hemos visto el interés de las personas para conocer más sobre el vector y mantener saludable su caserío. Además de las visitas casas por casa, hemos organizados jornadas de limpieza con el involucramiento de toda la comunidad, y trabajamos en la escuela, donde los niños replican los conocimientos aprendidos.” añade Josué al final de la actividad, antes de despedirse de los miembros del Comité y regresar con los demás voluntarios hacia la sede de la Cruz Roja en San Salvador.

En el departamento de San Vicente, son diez las comunidades en las cuales la Cruz Roja Salvadoreña está implementando actividades de prevención al Zika en el marco del Proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Con este proyecto, la Cruz Roja beneficia a más de 3000 familias en los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).