Involucrar a las comunidades en el desarrollo de los planes de acción, escuchar y aprender de sus experiencias forman parte integral del abordaje de la respuesta al Zika que se ha venido desarrollando en la región. Con el objetivo de establecer una plataforma para el intercambio de conocimientos, experiencias y estrategias innovadoras entre actores que están implementando acciones de respuesta al virus Zika se desarrolló el taller Más Fuertes Juntos: Involucrando Comunidades en la Respuesta al Zika que se realizó en la semana del 23 al 27 de abril, en Antigua, Guatemala.

El taller, organizado por el proyecto Knowledge for Health y financiado por USAID, contó con la participación de más de 80 participantes, entre ellos representantes de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR), Save The Children, la Agencia de Salud Pública del Caribe, Breakthrough ACTION, CARE, la Fundación Panamericana para el Desarrollo y UNICEF.

Miembros del equipo del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ) de la FICR y Save the Children intervinieron en varios paneles de expertos, compartiendo experiencias y lecciones aprendidas en el área de apropiación y empoderamiento comunitario, participación comunitaria, cambio social y de comportamiento, control vectorial y vigilancia con ovitrampas.

Mónica Posada, delegada en Participación Comunitaria y Rendición de Cuentas con la Comunidad (CEA por sus siglas en inglés) de la FICR, destacó la importancia de la participación comunitaria para el éxito del proyecto: “Hemos de recordar que empoderamiento de las comunidades no es únicamente proveer conocimiento. Empoderarse significa la adquisición del poder necesario para valerse por uno mismo. Desde el proyecto CAZ trabajamos para reforzar las organizaciones y redes comunitarias ya existentes, brindándoles herramientas, guías y materiales contextualizados para la prevención del virus Zika.

Los participantes pudieron aprovechar varios espacios de diálogo para discutir estrategias que involucren a las comunidades, como la promoción de iniciativas para el cuidado y apoyo de niños y niñas con Sindrome Congénito de Zika, y acciones de apoyo psicosocial para las familias.

Por otra parte, se socializó y debatió sobre la matriz de Comportamientos con Mayor Potencial para la Prevención de Zika presentada por el proyecto Break Through Action. La matriz es un elemento clave para todos los socios implementadores puesto que está basada en evidencias recogidas en varios países. Estudios sobre conocimientos, actitudes y prácticas de la población sirvieron de base para la elaboración de la matriz que detalla qué cambios de comportamiento son los realmente prioritarios adentro de las comunidades y permite elaborar planes de acción enfocados en ellos.

Ariel Habed, Director Interino del proyecto CAZ (Save The Children), afirmó que “para lograr un cambio de comportamiento efectivo y un mayor impacto en las acciones de lucha contra el Zika es importante trabajar de forma coordinada con gobiernos a nivel nacional y municipal e involucrar a organizaciones con base comunitaria mediante procesos participativos. En el proyecto CAZ trabajamos de una manera integral con los gobiernos y otros socios a nivel nacional y local para dejar capacidades instaladas que garanticen la sostenibilidad de las acciones más allá de la duración del proyecto.

Uno de los momentos más destacados del taller fue la participación de padres de bebés con microcefalia, que presentaron sus testimonios del día a día empleando técnicas de apoyo psicosocial y cuidado y apoyo con sus hijos.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).