Llamados a la movilización comunitaria: la historia del Comité de Bello Horizonte

“En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.”

En la periferia de Valledupar, en el departamento de César en Colombia, un grupo de habitantes se reúne todas las semanas afuera de una vivienda del barrio de la Comunidad Bello Horizonte. Todos llevan una camisa color verde trébol con el mensaje “Comité de Salud Comunitario, proyecto CAZ”.

Este es uno de los grupos comunitarios que participan en el proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ) que la Cruz Roja Colombiana comenzó a implementar en 2016 en los departamentos que registraban el mayor índice de presencia del vector transmisor del virus Zika, el mosquito Aedes aegypti. En el municipio de Valledupar, especialmente susceptible de registrar epidemias causadas por el mosquito, la Seccional del César solicitó inicialmente el apoyo de la Secretaría de Salud para identificar a las comunidades en las cuales se estaban presentado más casos de la enfermedad.

En Bello Horizonte, nos fuimos caminando por las 24 manzanas del barrio y convocando por medio de un megáfono a la comunidad, para que compartiera un espacio con nosotros para explicar el rol de la Cruz Roja, qué era el proyecto CAZ, y conocer cuáles eran las necesidades de la comunidad.

A esa reunión se presentaron inicialmente solo dos personas. Pero de allí, gracias al voz a voz, se fueron vinculando más personas hasta que pudimos formar a doce personas y crear lo que hoy es el Comité, relata Jenifer Díaz López, coordinadora del proyecto CAZ de la Cruz Roja del César.

El Comité de Salud de Bello Horizonte implementa principalmente actividades de sensibilización y de vigilancia y monitoreo basados en la comunidad. Sus integrantes realizan visitas domiciliarias, inspeccionando las viviendas y sus alrededores para monitorear la presencia de criaderos de mosquitos, informando a la población sobre cómo evitar que el mosquito se reproduzca y qué medidas adoptar para prevenir la enfermedad del Zika.

Niunjar Rojas Moreno, presidente del Comité, narra: En el monitoreo, encontramos al comienzo que la mayoría de las casas tenían muchos depósitos de agua y criaderos. Hoy por hoy, el noventa por ciento de las viviendas ha mejorado. Hemos logrado tener empatía con la comunidad y ellos mismos ahora se cuidan y cuidan a su entorno, reproduciendo la información con sus vecinos para que todos estemos alerta frente al vector.

Al comienzo la labor fue difícil, porque en la comunidad nunca hubo comités y no se manejaba el tema de salud. A través del proceso que hemos desarrollado, hemos estado concientizando a la población y hoy todos se dan cuenta que es un beneficio.

El Comité está compuesto por una docena de integrantes, incluyendo mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes y niños. Jeider, el más joven de ellos, de tan sólo 8 años de edad, demuestra su entusiasmo: Yo acompaño en la vigilancia y me siento bien porque ayudo a las demás personas. Les informo que para no enfermarse tienen que lavar bien los recipientes, botar las llantas, vaciar los depósitos de agua. Y les cuento cuales son los síntomas de la enfermedad y cómo pueden prevenirla, especialmente las mujeres embarazadas en los primeros tres meses, y también les explico sobre el proyecto.

Por su parte, Tomasa Fragoso, otra integrante del Comité quien se involucró por invitación de una amiga, reflexiona sobre los cambios que el Proyecto y el Comité han generado a nivel individual y comunitario: En este proceso cambié profundamente, porque antes no tenía el conocimiento que tengo ahora en día. No sabía, por ejemplo, que el huevo del zancudo resiste hasta un año. Ahora conozco las etapas de desarrollo del mosquito y la importancia de limpiar más. Aunque mi casita es de lata y de madera, no importa, está limpia y libre agua estancada y de criaderos.

Estos conocimientos los aplico yo misma, pero también intento explicarle a la comunidad, al que se deja hablar. Muchas personas han entendido, nos han hecho caso. Se dan cuenta que el peligro es real y reaccionan.

El Proyecto CAZ cumple 2 años el 30 de septiembre de 2018 y seguirá su implementación durante un año más, tanto en Colombia como en otros cuatro países de América Latina. La Comunidad de Bello Horizonte es una de las 75 comunidades que se han movilizado en Colombia, y de las 190 que en conjunto se han movilizado en estos cinco países para combatir el virus Zika y otras arbovirosis.

Observé un cambio muy drástico en la comunidad. Al comienzo los miembros del Comité tenían ganas de hacer, pero eran indecisos, inseguros. Como la presencia e intervenciones fueron continuas, y el aprendizaje concreto y dinámico, la comunidad se volvió asertiva.

Hemos logrado de que la comunidad aumente su capacidad de respuesta y que si algo pase en futuro ellos ya sepan la ruta a seguir, destaca Yuris Arias, voluntaria de la Cruz Roja quien ha estado involucrada en el proyecto desde su inicio y ha acompañado el proceso de creación y fortalecimiento del Comité de Salud de Bello Horizonte.

Dejar capacidades instaladas en la población es precisamente el foco del trabajo que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Colombia, República Dominicana, El Salvador, Honduras y Nicaragua han estado llevando a cabo, con el objetivo de fortalecer la respuesta en salud y mitigar el impacto de futuros brotes de enfermedades tanto a nivel local y nacional, como a nivel regional.

 

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido es responsabilidad de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y no refleja necesariamente las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos.

 

Video tutorial animado ¿Cómo construimos una línea de base? 5 pasos para aplicar el método LQAS

La Oficina Regional para las Américas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) anuncia la publicación una nueva herramienta para técnicos, coordinadores y voluntarios que implementan proyectos de salud en las comunidades.

El video tutorial animado ¿Cómo construimos una línea de base? 5 pasos para aplicar el método LQAS  presenta los pasos claves para realizar una línea de base aplicando el método estadístico Lot Quality Assurance Sampling (LQAS), brindando ejemplos concretos desde el proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por su sigla en inglés).

Introducción: Línea de base para el proyecto Acción Comunitaria contra el Zika
Capítulo 1: ¿Qué es una línea de base?
Capítulo 2: Los pasos de la línea de base CAZ
Capítulo 3: Aplicando el método LQAS en el proyecto CAZ
Capítulo 4: Gestión de la información
Capítulo 5: Operativizando los resultados de la línea de base

Esta herramienta ha sido desarrollada a partir de la experiencia de implementación de una linea de base de conocimientos, aptitudes y prácticas sobre el virus Zika en las comunidades de cinco países de America Latina, con el propósito de servir de referente para otros proyectos.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por su sigla en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Fortaleciendo la transmisión de mensajes claves para la prevención del Zika

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), en colaboración con Save the Children y Break Through Action, un proyecto de Johns Hopkins Center for Communication, realizó una serie talleres de refrescamiento de mensajes sobre Zika y cambios de comportamiento prioritarios a nivel comunitario en el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ).

Voluntarios de la Cruz Roja y de Save the Children de Colombia, El Salvador, Honduras y República Dominicana participaron en los talleres, organizados con el objetivo de mejorar y estandarizar la transmisión de mensajes clave sobre Zika, fortalecer técnicas de comunicación interpersonal, y reforzar los conocimientos y habilidades de los voluntarios de responder a las preguntas o barreras que encuentran al momento de interactuar con la población.

Con este taller queremos reforzar las capacidades técnicas como comunicadores de voluntarios y voluntarias, para poder dar mensajes claves armonizados, adecuados y pertinentes a las comunidades, y que estas puedan tomar medida de prevención contra la enfermedad del Zika” detalla Monica Posada, delegada de CEA de la FICR.

A través de ejercicios prácticos y simulaciones, los participantes revisaron los seis comportamientos prioritarios de prevención al Zika que se quieren impulsar en las comunidades a través del proyecto, practicando técnicas para mejorar su comunicación interpersonal y la transmisión de mensajes en visitas domiciliarias, sobre todo a mujeres gestantes y sus parejas, y en charlas con grupos comunitarios o en escuelas.

Alicia Amparo, técnica del proyecto CAZ en El Salvador comenta: “Gracias a esta actividad he aprendido a tener un intercambio de una manera más dinámica y asertiva. Por ejemplo, ahora sé que no solo debo decir a las mujeres embarazadas y a sus parejas que deben usar el condón, sino que tengo que detallarles porque es importante para la prevención del Zika y explicarles cómo se debe usar.” Además, añade que ahora se siente más segura en capacitar a los voluntarios de la Cruz Roja y a los voluntarios comunitarios sobre estos aspectos.

El taller fue muy interesante y útil porque, además de ser dinámico, referentes de la Federación Internacional, Save the Children y Break Through Action pudieron compartir sus experiencias de cómo llegar a las comunidades de manera más efectiva.” expresa Erika Vera, coordinadora nacional del proyecto para la Cruz Roja Colombiana.

Mas de 85 voluntarios participaron en los talleres, los cuales se desarrollaron en cuatro de los cinco países de implementación del proyecto en los meses de junio y julio 2018.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Las comunidades están en el centro de la respuesta al Zika

Involucrar a las comunidades en el desarrollo de los planes de acción, escuchar y aprender de sus experiencias forman parte integral del abordaje de la respuesta al Zika que se ha venido desarrollando en la región. Con el objetivo de establecer una plataforma para el intercambio de conocimientos, experiencias y estrategias innovadoras entre actores que están implementando acciones de respuesta al virus Zika se desarrolló el taller Más Fuertes Juntos: Involucrando Comunidades en la Respuesta al Zika que se realizó en la semana del 23 al 27 de abril, en Antigua, Guatemala.

El taller, organizado por el proyecto Knowledge for Health y financiado por USAID, contó con la participación de más de 80 participantes, entre ellos representantes de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR), Save The Children, la Agencia de Salud Pública del Caribe, Breakthrough ACTION, CARE, la Fundación Panamericana para el Desarrollo y UNICEF.

Miembros del equipo del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ) de la FICR y Save the Children intervinieron en varios paneles de expertos, compartiendo experiencias y lecciones aprendidas en el área de apropiación y empoderamiento comunitario, participación comunitaria, cambio social y de comportamiento, control vectorial y vigilancia con ovitrampas.

Mónica Posada, delegada en Participación Comunitaria y Rendición de Cuentas con la Comunidad (CEA por sus siglas en inglés) de la FICR, destacó la importancia de la participación comunitaria para el éxito del proyecto: “Hemos de recordar que empoderamiento de las comunidades no es únicamente proveer conocimiento. Empoderarse significa la adquisición del poder necesario para valerse por uno mismo. Desde el proyecto CAZ trabajamos para reforzar las organizaciones y redes comunitarias ya existentes, brindándoles herramientas, guías y materiales contextualizados para la prevención del virus Zika.

Los participantes pudieron aprovechar varios espacios de diálogo para discutir estrategias que involucren a las comunidades, como la promoción de iniciativas para el cuidado y apoyo de niños y niñas con Sindrome Congénito de Zika, y acciones de apoyo psicosocial para las familias.

Por otra parte, se socializó y debatió sobre la matriz de Comportamientos con Mayor Potencial para la Prevención de Zika presentada por el proyecto Break Through Action. La matriz es un elemento clave para todos los socios implementadores puesto que está basada en evidencias recogidas en varios países. Estudios sobre conocimientos, actitudes y prácticas de la población sirvieron de base para la elaboración de la matriz que detalla qué cambios de comportamiento son los realmente prioritarios adentro de las comunidades y permite elaborar planes de acción enfocados en ellos.

Ariel Habed, Director Interino del proyecto CAZ (Save The Children), afirmó que “para lograr un cambio de comportamiento efectivo y un mayor impacto en las acciones de lucha contra el Zika es importante trabajar de forma coordinada con gobiernos a nivel nacional y municipal e involucrar a organizaciones con base comunitaria mediante procesos participativos. En el proyecto CAZ trabajamos de una manera integral con los gobiernos y otros socios a nivel nacional y local para dejar capacidades instaladas que garanticen la sostenibilidad de las acciones más allá de la duración del proyecto.

Uno de los momentos más destacados del taller fue la participación de padres de bebés con microcefalia, que presentaron sus testimonios del día a día empleando técnicas de apoyo psicosocial y cuidado y apoyo con sus hijos.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

La FICR y socios abogan por la lucha contra la tuberculosis

La Organización Mundial de la Salud estimó 10.4 millones de nuevos casos de Tuberculosis (TB) en el mundo y 1.4 millones de muertes producidas por la enfermedad. Desde el año 2000 hubo un avance significativo en la lucha contra la TB, salvando alrededor de 53 millones de vidas y reduciendo la tasa de la mortalidad en un 37%, según el Reporte Global sobre la TB 2017. Este es el resultado de un trabajo conjunto y fuertes alianzas con socios nacionales e internacionales, comunidades y la sociedad civil. Lea más

Vigilancia basada en la comunidad para la prevención del Zika

Uno de los pilares en la respuesta al Zika y la prevención del virus desde la Oficina para las Américas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha sido un fuerte enfoque en la vigilancia basada en la comunidad (VBC) del virus del Zika y el mosquito Aedes aegypti.

Durante la fase de respuesta a emergencia por la Operación Zika, la FICR y las Sociedades Nacionales desarrollaron una Caja de herramientas para la Vigilancia y Monitoreo Basados en la Comunidad con un enfoque en Zika, que se lanzó recientemente junto con su guía para los voluntarios sobre la implementación del protocolo en terreno. Esta publicación viene meses después del lanzamiento al nivel global de la guía sobre los principios básicos para la VBC. Lea más

Tras mega tormentas Irma y Maria, debemos estar en alerta ante enfermedades transmitidas por los mosquitos

por Erin Law, experta de la FICR en salud pública y asesora global en Zika

Cuando tu casa ha sido destruida, pensar a largo tiempo es un lujo, por ejemplo, como será tu vida en un año o en una década. Mientras estas revisando que ha quedado de tus pertinencias, es poco probable que estés contemplando enfermedades transmitidas por el mosquito.

Mirar tan lejos en el futuro es un lujo que las personas que están examinando los escombros, volcando los techos corrugados, y arrastrando las ramas para descubrir lo que podría quedar, simplemente no tienen.

Ahora y en el futuro, el cambio climático está cambiando la forma en que experimentamos los desastres naturales. Un huracán, que atraviesa el Atlántico desde África y cae con toda su fuerza en las islas del caribe no es nada nuevo. Hay una razón porque llamamos la mayor parte de la segunda mitad del año la temporada de los huracanes. Lea más

Colombia instala ovitrampas para promover la vigilancia basada en la comunidad del virus del Zika

La Cruz Roja Colombiana está llevando a cabo un proceso piloto de instalación de ovitrampas en 5 departamentos en el país. En las últimas semanas, el personal y los voluntarios de la Cruz Roja han instalado ovitrampas en varias comunidades y casas para medir el impacto de las actividades de control vectorial al nivel comunitario. Estas actividades forman parte del abordaje de vigilancia basada en la comunidad dentro del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ), implementado por la sociedad nacional, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), Save the Children y con el generoso apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Adicionalmente, se realiza en coordinación con el Instituto Nacional de la Salud y autoridades de salud locales. Lea más