Mejorando la comunicación hacia las comunidades, con las comunidades

Con el objetivo de explorar las distintas percepciones, opiniones y sugerencias de niños y niñas, adolescentes, mujeres y hombres, la Cruz Roja Colombiana, como parte de sus actividades del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés), realizó una serie de actividades de validación de materiales de información y sensibilización con las comunidades.

Esta metodología hace posible mejores resultados en el proyecto y ayuda a las comunidades a tener un rol activo en crear resiliencia a largo plazo, permitiendo que adquieran más conocimientos, habilidades y conectividad para lograr los cambios sociales y de comportamiento necesarios y así afrontar riesgos y vulnerabilidades relacionadas con el virus del Zika y otras enfermedades.

Después de observar un vídeo animado que explica los métodos de transmisión del virus y sus síntomas, los estudiantes de sexto grado del Instituto Educativo Antonio Reyes de Ibagué comentaron sobre la apariencia del vídeo, la claridad de los mensajes que transmite, su utilidad y brindaron recomendaciones para mejorarlo. Angelica G., alumna del Instituto, detalla: “Yo este video lo enseñaría a otras personas para que conozcan sobre el virus y tengan mas información. Por ejemplo, yo no sabía que se puede transmitir por vía sexual”.

En las comunidades de El Refugio y El Diamante, departamento de Tolima, los habitantes comentaron y validaron los materiales a través de grupos focales y visitas domiciliarias. Mujeres, hombres y adolescentes expresaron su opinión sobre videos, folletos informativos y otros entregables.

Leida Peña, habitante de El Refugio, dijo muy entusiasmada: “Me encantó uno de los materiales dirigido a la mujer. Muestra a una mujer fuerte y luchadora, que refleja la mujer colombiana, a quien gusta proteger su hogar, de enfermedades como el Zika también”. Con respeto a los materiales audiovisuales, explica: “La idea de usar videos para enseñarnos cosas, videos fáciles, entretenidos, es muy agradable. Nos permite aprender de manera más inmediata donde están los focos y que es lo que tenemos que erradicar en nuestras casas para evitar la propagación del zancudo”.

La interacción con la comunidad me pareció muy importante. Nos permite conocer diferentes puntos de vista, dar nuestra opinión acerca de los materiales. Es importante porque la Cruz Roja va a tomar en cuenta lo que pensamos y de esta manera se va a tener una información mucho más práctica y mucho más veraz.” comenta Carolina Rojas, ella también de la comunidad El Refugio.

En las valoraciones de los diferentes grupos, destaca principalmente la importancia de tener personajes tanto femeninos como masculinos en todos los materiales, también en aquellos dirigidos a mujeres gestantes, ya que “protegerse del Zika es responsabilidad de todos y todas”. La Cruz Roja Colombiana incorporará en los materiales las observaciones recopiladas afín de mejorar su eficacia como herramientas de información y sensibilización.

En mayo de 2017, la Cruz Roja Colombiana realizó una actividad de validación de materiales con la comunidad indígena de Maguare, nel departamento del Meta. Mas información aquí.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

 

Fortaleciendo la transmisión de mensajes claves para la prevención del Zika

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), en colaboración con Save the Children y Break Through Action, un proyecto de Johns Hopkins Center for Communication, realizó una serie talleres de refrescamiento de mensajes sobre Zika y cambios de comportamiento prioritarios a nivel comunitario en el marco del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ).

Voluntarios de la Cruz Roja y de Save the Children de Colombia, El Salvador, Honduras y República Dominicana participaron en los talleres, organizados con el objetivo de mejorar y estandarizar la transmisión de mensajes clave sobre Zika, fortalecer técnicas de comunicación interpersonal, y reforzar los conocimientos y habilidades de los voluntarios de responder a las preguntas o barreras que encuentran al momento de interactuar con la población.

Con este taller queremos reforzar las capacidades técnicas como comunicadores de voluntarios y voluntarias, para poder dar mensajes claves armonizados, adecuados y pertinentes a las comunidades, y que estas puedan tomar medida de prevención contra la enfermedad del Zika” detalla Monica Posada, delegada de CEA de la FICR.

A través de ejercicios prácticos y simulaciones, los participantes revisaron los seis comportamientos prioritarios de prevención al Zika que se quieren impulsar en las comunidades a través del proyecto, practicando técnicas para mejorar su comunicación interpersonal y la transmisión de mensajes en visitas domiciliarias, sobre todo a mujeres gestantes y sus parejas, y en charlas con grupos comunitarios o en escuelas.

Alicia Amparo, técnica del proyecto CAZ en El Salvador comenta: “Gracias a esta actividad he aprendido a tener un intercambio de una manera más dinámica y asertiva. Por ejemplo, ahora sé que no solo debo decir a las mujeres embarazadas y a sus parejas que deben usar el condón, sino que tengo que detallarles porque es importante para la prevención del Zika y explicarles cómo se debe usar.” Además, añade que ahora se siente más segura en capacitar a los voluntarios de la Cruz Roja y a los voluntarios comunitarios sobre estos aspectos.

El taller fue muy interesante y útil porque, además de ser dinámico, referentes de la Federación Internacional, Save the Children y Break Through Action pudieron compartir sus experiencias de cómo llegar a las comunidades de manera más efectiva.” expresa Erika Vera, coordinadora nacional del proyecto para la Cruz Roja Colombiana.

Mas de 85 voluntarios participaron en los talleres, los cuales se desarrollaron en cuatro de los cinco países de implementación del proyecto en los meses de junio y julio 2018.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Comunidades de El Salvador realizan actividades de vigilancia y monitoreo para combatir el Zika

Cada dos semanas, Yamileth Hurtado y Josué Cordón, acompañados por una decena de compañeros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, esperan un transporte que los lleve hasta el Caserío de Río Frio, una comunidad donde viven alrededor de doscientas familias ubicada en el Departamento de San Vicente, a una hora y media de distancia de San Salvador, capital de El Salvador.

Al llegar la comunidad, se reúnen con la promotora de salud y un grupo de voluntarios de la comunidad, en su mayoría jóvenes y mujeres, que conforman el Comité de Control y Prevención contra el Zika. Juntos, se organizan en equipos de dos o tres personas y recorren las calles del caserío, visitando varios hogares para realizar actividades de vigilancia y monitoreo en Zika.

En las visitas que hacemos casa por casa, nosotros verificamos que no haya larvas en pilas, y revisamos recipientes, llantas, u otros depósitos donde pueda reproducirse el zancudo que transmite el Zika”, detalla Jose Luis Pleite, miembro del Comité, luego de haberse despedido de una de las familias visitadas.

Yamileth explica que mientras uno de los voluntarios monitorea la presencia de criaderos de mosquitos, otro voluntario lleva a cabo una encuesta con un representante del hogar, recopilando información sobre casos de infección del virus que se han presentado en la familia. Al finalizarse la visita, los voluntarios sensibilizan a los miembros del hogar sobre cómo eliminar los criaderos y prevenir el virus Zika.

Con respecto a la colaboración con los miembros de la comunidad, Yamileth comenta: “Ellos se han vuelto los encargados y nosotros somos su apoyo. Están pendientes de qué día tenemos reunión, qué día realizamos las actividades y están constantes en vigilar a la comunidad. Estamos viendo un gran cambio de actitud en la comunidad, no solamente en los adultos, sino que también en los niños.”

En esta comunidad hemos visto el interés de las personas para conocer más sobre el vector y mantener saludable su caserío. Además de las visitas casas por casa, hemos organizados jornadas de limpieza con el involucramiento de toda la comunidad, y trabajamos en la escuela, donde los niños replican los conocimientos aprendidos.” añade Josué al final de la actividad, antes de despedirse de los miembros del Comité y regresar con los demás voluntarios hacia la sede de la Cruz Roja en San Salvador.

En el departamento de San Vicente, son diez las comunidades en las cuales la Cruz Roja Salvadoreña está implementando actividades de prevención al Zika en el marco del Proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Con este proyecto, la Cruz Roja beneficia a más de 3000 familias en los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente.

El proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Escuelas y comunidades en República Dominicana reciben kits de limpieza para erradicar el virus Zika

En el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika, voluntarios de la Cruz Roja Dominicana entregaron kits de limpieza y control vectorial a comunidades y centros escolares en varias provincias del país, con el objetivo de prevenir la proliferación mosquitos y la propagación del virus.

Profesores, estudiantes y habitantes de las provincias de La Romana, La Altagracias, Puerto Plata, Santiago, La Vega, Azua de Compostela, San Cristóbal y Santo Domingo, así como del Distrito Nacional Santo Domingo, fueron dotados con herramientas (caretilla, palas, escobas, recogedores de basura, bolas de plásticos, basureros, entre otros) para realizar actividades regulares de desinfección y eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti.

“Esta actividad estimula a las comunidades y las escuelas a realizar acciones de vital importancia para el control vectorial, desinfección, y buenos hábitos de higiene que contribuyen grandemente a evitar la proliferación del vector del Zika y otras enfermedades trasmitidas por mosquito con posible potencial epidémico”, explica Leonardo Arias, Director del Programa Nacional de Salud Comunitaria de la Cruz Roja Dominicana.

La realización de campañas de limpieza y eliminación de criaderos en escuelas permite fortalecer la capacidad de estudiantes y docentes para que puedan convertirse en entes multiplicadores de estas prácticas en su entorno y apoyar a otras escuelas y comunidades que no participan en el proyecto a desempeñar tareas similares. Esto contribuye a aumentar el alcance del proyecto y fortalecer la respuesta al virus Zika por parte de la población.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Voluntarios de la Cruz Roja Colombiana se capacitan en Monitoreo y Vigilancia basados en la Comunidad

La Vigilancia Basada en la Comunidad busca el empoderamiento comunitario en la identificación de sus condiciones de salud, los factores de riesgo y los grupos con mayor vulnerabilidad.  Esta herramienta aporta en la transformación social, estimulando la identificación, reflexión y repuesta de las comunidades sobre sus condiciones de riesgo a enfermar.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ), implementado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y Save the Children, prioriza esta estrategia en el desarrollo de actividades de prevención del virus Zika en las comunidades más vulnerables de los cinco países de implementación del proyecto.

Por ello, integrantes de las seccionales de Antioquia, Cesar, Magdalena, Meta, Tolima y Valle del Cauca de la Cruz Roja Colombiana (CRC) participaron en un taller de Vigilancia y Monitoreo Basado en la Comunidad (VMBC) y Open Data Kit básico (ODK) que se desarrolló del 19 al 23 de junio en Villavicencio, Meta, Colombia. El taller fue impartido por facilitadores capacitados previamente en el curso de Formación de Formadores en VMBC y ODK, en el marco de la estrategia de formación de la CRC.

Julio David Jara, facilitador y coordinador del proyecto CAZ en la Seccional Meta, explica “Esta formación permite fortalecer las capacidades de los voluntarios, y de cada una de las seccionales, en el campo para el desarrollo de actividades de vigilancia y monitoreo comunitario, y para que aprendan a utilizar la herramienta Open Data Kit, mejorando el proceso de recolección de datos”.

Gracias al taller he podido reforzar mis conocimientos en la prevención del Zika. He aprendido a utilizar ODK, una herramienta practica para el trabajo en las comunidades, y a elaborar formatos con los datos”. detalla José Alejandro Mendoza, voluntario juvenil de la Seccional de Cesar.

Los participantes pudieron poner en práctica los conceptos aprendidos por medio de un ejercicio de campo en el barrio El Brillante de Villavicencio. Gracias a la colaboración de los habitantes del barrio, los equipos de trabajo realizaron unas visitas para revisar las ovitrampas previamente instaladas en algunos hogares y monitorear la presencia del mosquito. Al mismo tiempo, llevaron a cabo entrevistas con representantes de los hogares, registrando datos sobre ocurrencias de la enfermedad por medio de ODK.

 

 

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Primer plano: voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña capacitados en control vectorial

Reducir la población del mosquito Aedes y limitar la transmisión del virus Zika y otras enfermedades transmitidas por el zancudo en las comunidades más vulnerables es uno de los objetivos clave de las intervenciones de la Cruz Roja Salvadoreña en el marco del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por su sigla en inglés).

Voluntarios y coordinadores participan en un taller enfocado en control vectorial.
El primer paso es familiarizarse con el enfoque SPAC (salud y primero auxilios comunitarios), fortaleciendo las intervenciones en salud gracias al análisis de la situación de salud de una determinada población y la movilización comunitaria.

 

 

Saber identificar el mosquito Aedes y conocer sus hábitos es esencial para poder intervenir y limitar su reproducción. También es importante que voluntarios, coordinadores de proyecto y comunidades tengan conocimientos sobre las enfermedades transmitidas por el zancudo.

“Gracias a estos conocimientos hacemos que las comunidades mismas tomen conciencia de la situación en la cual están viviendo, si están vulnerables ante Zika, Chykungunya y Dengue, y se vuelvan resilientes, tomando medidas de prevención” explica Carla López, voluntaria de la Cruz Roja Salvadoreña.

 

 Identificar los criaderos de zancudos en una de las acciones principales en control vectorial: los voluntarios son capacitados en esta tarea a través de ejercicios prácticos, trabajando directamente en las comunidades en búsqueda de los lugares donde se reproduce el Aedes.

 

“Este es un taller de formación para formadores, donde los voluntarios reciben herramientas metodológicas para replicar los conocimientos a los demás voluntarios y a las comunidades.” explica Juan Carlos Álvarez, Oficial de control de vectores de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, resaltando el enfoque pedagógico del taller.

El taller en control vectorial ha sido organizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y el Centro de Referencia para la Prestación de Apoyo Psicosocial en el marco del proyecto de Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés).

El proyecto CAZ es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Federación Internacional publica nueva herramienta en apoyo psicosocial en Zika

4 de junio de 2018 – La Oficina Regional para las Américas de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) anuncia la publicación de una nueva herramienta para voluntarios y voluntarias que realizan actividades de acompañamiento, apoyo y atención psicosocial en las comunidades afectadas por el virus del Zika.

La “Guía de apoyo psicosocial en Zika para el voluntariado”, acompañada por la “Caja de herramientas de apoyo psicosocial y Zika”, proporciona elementos para analizar, planificar e implementar acciones y estrategias orientadas a proteger y mejorar la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas, familias y comunidades afectadas por la enfermedad del Zika.

En América Latina y el Caribe son muchas las personas que han sufrido consecuencias asociadas al virus Zika. Estas no se limitan a impactos en la salud física, sino también a secuelas psicológicas y sociales, tales como miedo, estrés, angustia, discriminación, culpabilidad, aislamiento y depresión por enfrentar la enfermedad. Aunque a menudo pasen desapercibidas, estas secuelas tienen importantes impactos en las comunidades, sobre todo en mujeres embarazadas, madres y padres de bebés afectados por el síndrome congénito del Zika.

El apoyo psicosocial, a través de sus acciones de acompañamiento y atención a las personas, familias y comunidades, permite fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico producido por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales y emocionales que se han debilitado debido a la enfermedad.” explica Ana Carolina Picado, referente en Apoyo Psicosocial en Zika para la FICR.

La Guía de apoyo psicosocial en Zika ha sido desarrollada a partir de experiencias y lecciones aprendidas desde acciones de respuesta al virus coordinadas por la FICR a partir de 2016, tras la declaración de Emergencia en Salud Publica por el virus Zika de la Organización Mundial de la Salud.

Los documentos pueden consultarse a los siguientes enlaces:
Guía de apoyo psicosocial en Zika para el voluntariado
Caja de herramientas de apoyo psicosocial y Zika

         

Para más información:
Wbeimar Sanchez
Delegado de Salud Pública
wbeimar.sanchez@ifrc.org

Cruz Roja Hondureña y comunidades validan mensajes claves sobre Zika

Basarse en el conocimiento y la experiencia de la comunidad, en particular de los líderes locales, es fundamental para lograr que las acciones de un proyecto tengan un impacto efectivo y duradero en la población. En el caso del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por su sigla en inglés), implementado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y Save the Children, recibir insumos por parte de diferentes miembros de la comunidad permite evaluar si los materiales desarrollados para la prevención del virus Zika son adecuados y pueden ser entendidos y asimilados fácilmente.

En este sentido, coordinadores nacionales del proyecto CAZ de la Cruz Roja Hondureña están trabajando en conjunto con representantes de las comunidades, entre ellos, jóvenes, mujeres embarazadas y adultos mayores, en la revisión y validación de mensajes claves de prevención del Zika.

Doris Rodríguez, especialista en Educación de la Cruz Roja Hondureña, explica: “La importancia de validar los mensajes con las comunidades se vuelve inherente, ya que son ellas mismas que difunden los mensajes, los cuales deben de entenderse y estar con su “visto bueno” para que así se logre lo que como proyecto deseamos tanto, y eso es un cambio de comportamiento”.

En los talleres realizados en Villanueva y Omoa en mayo de 2018, los participantes recibieron materiales informativos con los mensajes que la Cruz Roja pretende transmitir a las comunidades con el fin de educar y lograr un cambio de comportamiento duradero en la población, especialmente en relación con la protección personal contra los mosquitos y las acciones de atención y apoyo a los bebes afectados por el Zika y sus familias.

Los grupos pudieron comentar libremente sobre el vocabulario, los mensajes y los dibujos presentados en los materiales y en conjunto elaboraron las siguientes recomendaciones:

  • Desarrollar materiales para distintas audiencias, por ejemplo, elaborando una versión para jóvenes y otra para mujeres, dando mayor enfoque a temas específicos, especialmente en el caso de mujeres embarazadas;
  • Utilizar imágenes o dibujos que sean tanto atractivos, para llamar la atención de las personas, como sencillos y fáciles de entender, de forma tal que los mensajes clave sean reforzados con elementos visuales;
  • Adaptar el vocabulario de los materiales al contexto local. Por ejemplo, en algunas regiones del país se usa la palabra “pabellón” en lugar de “mosquetero”.

El proceso de validación de los mensajes ha sido muy importante porque en las comunidades hay que llegar con una metodología que puede ser entendible. Este enfoque nos permite considerar la educación popular y usar palabras y explicaciones que la gente pueda entender, para que de verdad podamos hacer un trabajo de prevención”, comentó Mayra Bermúdez, representante del Municipio de Portería, quien participo en el taller.

A partir de esta actividad, la Cruz Roja Hondureña ajustará los materiales del proyecto CAZ siguiendo las recomendaciones recibidas por los participantes y los validará con la Secretaría de Salud para divulgarlos en las comunidades.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Apoyo Psicosocial: un factor clave en la respuesta al Zika

En América Latina y el Caribe son muchas las personas y las familias que han sufrido consecuencias asociadas al virus Zika. Estas no se limitan a impactos en la salud física, sino también a secuelas psicológicas y sociales, tales como miedo, estrés, rechazo, discriminación y aislamiento por enfrentar la enfermedad. Aunque a menudo pasen desapercibidas, estas secuelas tienen importantes impactos en las comunidades.

A raíz de ello, el apoyo psicosocial es una de las principales líneas de intervención del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés). Este tipo de apoyo permite a individuos, familias y comunidades fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico generado por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales que se han debilitado debido a la enfermedad.

El impacto emocional es particularmente fuerte para madres, padres y familias de bebés afectados por el síndrome congénito del Zika. Para estas personas, saber que hay alguien con quien puedan contar es fundamental; el acompañamiento que reciben facilita el proceso de aceptación y recuperación y permite que se sientan más seguros en su actuar”, explica Ana Carolina Picado, experta en Apoyo Psicosocial en Zika para la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

Con miras a brindar apoyo, acompañamiento y atención psicosocial a las personas afectadas por el Zika, los voluntarios que trabajan en las comunidades deben conocer los elementos básicos que orientan las acciones humanitarias y sobre todo deben haber desarrollado conocimientos y habilidades para actuar en el área de apoyo psicosocial frente al virus y sus complicaciones.

En este sentido, voluntarios de la Cruz Roja Dominicana y personal de Save the Children participaron en una formación en apoyo psicosocial que se llevó a cabo a mediados de mayo en República Dominicana. Además de abordar los conceptos básicos del apoyo psicosocial, las normas mínimas de atención psicosocial y las líneas de acción de la FICR frente al virus del Zika, el taller permitió a los participantes familiarizarse con técnicas de afrontamiento de duelo y pérdida y sensibilizarse sobre el apoyo especifico que requieren mujeres embarazadas, padres y madres.

Considero que fue una interesante y muy productiva experiencia de intercambio y aprendizaje entre instituciones y profesionales/voluntarios dedicados a la intervención social. En este caso, aprendimos habilidades y herramientas valiosas para abordar, de manera efectiva y segura, el Apoyo Psicosocial en el contexto Zika”, detalló Alberto Jiménez, asistente de proyecto CAZ de Save the Children y participante del taller, quien además enfatizó: “Trabajamos con y para las personas, no con máquinas; por ello es muy importante este enfoque de trabajo

Esta fue la primera vez que se abordó el apoyo psicosocial en Zika en el marco del proyecto CAZ en República Dominicana. La formación permitió que los voluntarios del proyecto tuvieran un primer acercamiento al tema y que adquirieran conocimientos para replicar la información recibida en las comunidades.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana recibe premio por estudio sobre el impacto Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre

La investigación evidencia que el diferimiento por estancia en zona endémica está generando serias repercusiones en los Bancos de Sangre

Según reporte del Ministerio de Salud y Protección Social, en el año 2014, Colombia registró 74 mil casos de infección de fiebre Chikungunya; dos años después, en 2016, se identificaron 58 mil casos de infección por virus Zika, siendo estos los años de brote de dichas enfermedades en el país. Respondiendo a esta situación, el Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana instauró medidas adicionales en la selección de donantes para mitigar el riesgo de transmisión de las enfermedades a través de transfusiones.

En este contexto, el grupo de Investigación del Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana, coordinado por la Dra. Milena Baquero Acuña y apoyado por la Dra. Ayda Rodríguez, directora del Banco Nacional de Sangre, realizó una investigación sobre el impacto directo de los lineamientos dados desde el Instituto Nacional de Salud para el control de las enfermedades con posible transmisión por transfusión.

El estudio evidencia que entre 2014 y 2017 se registró un aumento significativo de diferimientos debido al motivo “estancia en zona endémica”. “En comparación con al año 2013, la proporción de individuos diferidos por estancia en zona endémica presentó un incremento entre 5.8 y 10.8 veces en los años subsiguientes”.

Un total de 1.470 individuos no pudieron donar su sangre en el periodo antes mencionado por esta razón, lo que representó un desafío importante para el Banco Nacional de Sangre, en la medida que sus donaciones se vieron afectadas.

En el país no se había realizado ningún análisis del impacto que tuvo la introducción de esta medida. Decidimos realizar una investigación porque identificamos que este tipo de diferimiento está generando una afectación grande a los Bancos de Sangre.” comentó la Dra. Baquero.

En sus conclusiones, el estudio destaca que, ante la limitada evidencia de transmisión transfusional de estos dos virus y la seriedad del impacto generado por los diferimientos de donantes, la continuidad de las medidas adoptadas es debatible.

La investigación, denominada “Impacto de las enfermedades emergentes Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre, 2013-2017”, recibió el premio de mejor trabajo de investigación (categoría Banco de Sangre) en el marco del X Congreso Colombiano y XVII Congreso Iberoamericano de Bancos de Sangre y Medicina Transfusional, realizado en la ciudad de Barranquilla en mayo del presente año.

Consulta el resumen del estudio