Primer plano: voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña capacitados en control vectorial

Reducir la población del mosquito Aedes y limitar la transmisión del virus Zika y otras enfermedades transmitidas por el zancudo en las comunidades más vulnerables es uno de los objetivos clave de las intervenciones de la Cruz Roja Salvadoreña en el marco del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por su sigla en inglés).

Voluntarios y coordinadores participan en un taller enfocado en control vectorial.
El primer paso es familiarizarse con el enfoque SPAC (salud y primero auxilios comunitarios), fortaleciendo las intervenciones en salud gracias al análisis de la situación de salud de una determinada población y la movilización comunitaria.

 

 

Saber identificar el mosquito Aedes y conocer sus hábitos es esencial para poder intervenir y limitar su reproducción. También es importante que voluntarios, coordinadores de proyecto y comunidades tengan conocimientos sobre las enfermedades transmitidas por el zancudo.

“Gracias a estos conocimientos hacemos que las comunidades mismas tomen conciencia de la situación en la cual están viviendo, si están vulnerables ante Zika, Chykungunya y Dengue, y se vuelvan resilientes, tomando medidas de prevención” explica Carla López, voluntaria de la Cruz Roja Salvadoreña.

 

 Identificar los criaderos de zancudos en una de las acciones principales en control vectorial: los voluntarios son capacitados en esta tarea a través de ejercicios prácticos, trabajando directamente en las comunidades en búsqueda de los lugares donde se reproduce el Aedes.

 

“Este es un taller de formación para formadores, donde los voluntarios reciben herramientas metodológicas para replicar los conocimientos a los demás voluntarios y a las comunidades.” explica Juan Carlos Álvarez, Oficial de control de vectores de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, resaltando el enfoque pedagógico del taller.

El taller en control vectorial ha sido organizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y el Centro de Referencia para la Prestación de Apoyo Psicosocial en el marco del proyecto de Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés).

El proyecto CAZ es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Federación Internacional publica nueva herramienta en apoyo psicosocial en Zika

4 de junio de 2018 – La Oficina Regional para las Américas de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) anuncia la publicación de una nueva herramienta para voluntarios y voluntarias que realizan actividades de acompañamiento, apoyo y atención psicosocial en las comunidades afectadas por el virus del Zika.

La “Guía de apoyo psicosocial en Zika para el voluntariado”, acompañada por la “Caja de herramientas de apoyo psicosocial y Zika”, proporciona elementos para analizar, planificar e implementar acciones y estrategias orientadas a proteger y mejorar la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas, familias y comunidades afectadas por la enfermedad del Zika.

En América Latina y el Caribe son muchas las personas que han sufrido consecuencias asociadas al virus Zika. Estas no se limitan a impactos en la salud física, sino también a secuelas psicológicas y sociales, tales como miedo, estrés, angustia, discriminación, culpabilidad, aislamiento y depresión por enfrentar la enfermedad. Aunque a menudo pasen desapercibidas, estas secuelas tienen importantes impactos en las comunidades, sobre todo en mujeres embarazadas, madres y padres de bebés afectados por el síndrome congénito del Zika.

El apoyo psicosocial, a través de sus acciones de acompañamiento y atención a las personas, familias y comunidades, permite fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico producido por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales y emocionales que se han debilitado debido a la enfermedad.” explica Ana Carolina Picado, referente en Apoyo Psicosocial en Zika para la FICR.

La Guía de apoyo psicosocial en Zika ha sido desarrollada a partir de experiencias y lecciones aprendidas desde acciones de respuesta al virus coordinadas por la FICR a partir de 2016, tras la declaración de Emergencia en Salud Publica por el virus Zika de la Organización Mundial de la Salud.

Los documentos pueden consultarse a los siguientes enlaces:
Guía de apoyo psicosocial en Zika para el voluntariado
Caja de herramientas de apoyo psicosocial y Zika

         

Para más información:
Wbeimar Sanchez
Delegado de Salud Pública
wbeimar.sanchez@ifrc.org

Cruz Roja Hondureña y comunidades validan mensajes claves sobre Zika

Basarse en el conocimiento y la experiencia de la comunidad, en particular de los líderes locales, es fundamental para lograr que las acciones de un proyecto tengan un impacto efectivo y duradero en la población. En el caso del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por su sigla en inglés), implementado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y Save the Children, recibir insumos por parte de diferentes miembros de la comunidad permite evaluar si los materiales desarrollados para la prevención del virus Zika son adecuados y pueden ser entendidos y asimilados fácilmente.

En este sentido, coordinadores nacionales del proyecto CAZ de la Cruz Roja Hondureña están trabajando en conjunto con representantes de las comunidades, entre ellos, jóvenes, mujeres embarazadas y adultos mayores, en la revisión y validación de mensajes claves de prevención del Zika.

Doris Rodríguez, especialista en Educación de la Cruz Roja Hondureña, explica: “La importancia de validar los mensajes con las comunidades se vuelve inherente, ya que son ellas mismas que difunden los mensajes, los cuales deben de entenderse y estar con su “visto bueno” para que así se logre lo que como proyecto deseamos tanto, y eso es un cambio de comportamiento”.

En los talleres realizados en Villanueva y Omoa en mayo de 2018, los participantes recibieron materiales informativos con los mensajes que la Cruz Roja pretende transmitir a las comunidades con el fin de educar y lograr un cambio de comportamiento duradero en la población, especialmente en relación con la protección personal contra los mosquitos y las acciones de atención y apoyo a los bebes afectados por el Zika y sus familias.

Los grupos pudieron comentar libremente sobre el vocabulario, los mensajes y los dibujos presentados en los materiales y en conjunto elaboraron las siguientes recomendaciones:

  • Desarrollar materiales para distintas audiencias, por ejemplo, elaborando una versión para jóvenes y otra para mujeres, dando mayor enfoque a temas específicos, especialmente en el caso de mujeres embarazadas;
  • Utilizar imágenes o dibujos que sean tanto atractivos, para llamar la atención de las personas, como sencillos y fáciles de entender, de forma tal que los mensajes clave sean reforzados con elementos visuales;
  • Adaptar el vocabulario de los materiales al contexto local. Por ejemplo, en algunas regiones del país se usa la palabra “pabellón” en lugar de “mosquetero”.

El proceso de validación de los mensajes ha sido muy importante porque en las comunidades hay que llegar con una metodología que puede ser entendible. Este enfoque nos permite considerar la educación popular y usar palabras y explicaciones que la gente pueda entender, para que de verdad podamos hacer un trabajo de prevención”, comentó Mayra Bermúdez, representante del Municipio de Portería, quien participo en el taller.

A partir de esta actividad, la Cruz Roja Hondureña ajustará los materiales del proyecto CAZ siguiendo las recomendaciones recibidas por los participantes y los validará con la Secretaría de Salud para divulgarlos en las comunidades.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Apoyo Psicosocial: un factor clave en la respuesta al Zika

En América Latina y el Caribe son muchas las personas y las familias que han sufrido consecuencias asociadas al virus Zika. Estas no se limitan a impactos en la salud física, sino también a secuelas psicológicas y sociales, tales como miedo, estrés, rechazo, discriminación y aislamiento por enfrentar la enfermedad. Aunque a menudo pasen desapercibidas, estas secuelas tienen importantes impactos en las comunidades.

A raíz de ello, el apoyo psicosocial es una de las principales líneas de intervención del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés). Este tipo de apoyo permite a individuos, familias y comunidades fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico generado por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales que se han debilitado debido a la enfermedad.

El impacto emocional es particularmente fuerte para madres, padres y familias de bebés afectados por el síndrome congénito del Zika. Para estas personas, saber que hay alguien con quien puedan contar es fundamental; el acompañamiento que reciben facilita el proceso de aceptación y recuperación y permite que se sientan más seguros en su actuar”, explica Ana Carolina Picado, experta en Apoyo Psicosocial en Zika para la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

Con miras a brindar apoyo, acompañamiento y atención psicosocial a las personas afectadas por el Zika, los voluntarios que trabajan en las comunidades deben conocer los elementos básicos que orientan las acciones humanitarias y sobre todo deben haber desarrollado conocimientos y habilidades para actuar en el área de apoyo psicosocial frente al virus y sus complicaciones.

En este sentido, voluntarios de la Cruz Roja Dominicana y personal de Save the Children participaron en una formación en apoyo psicosocial que se llevó a cabo a mediados de mayo en República Dominicana. Además de abordar los conceptos básicos del apoyo psicosocial, las normas mínimas de atención psicosocial y las líneas de acción de la FICR frente al virus del Zika, el taller permitió a los participantes familiarizarse con técnicas de afrontamiento de duelo y pérdida y sensibilizarse sobre el apoyo especifico que requieren mujeres embarazadas, padres y madres.

Considero que fue una interesante y muy productiva experiencia de intercambio y aprendizaje entre instituciones y profesionales/voluntarios dedicados a la intervención social. En este caso, aprendimos habilidades y herramientas valiosas para abordar, de manera efectiva y segura, el Apoyo Psicosocial en el contexto Zika”, detalló Alberto Jiménez, asistente de proyecto CAZ de Save the Children y participante del taller, quien además enfatizó: “Trabajamos con y para las personas, no con máquinas; por ello es muy importante este enfoque de trabajo

Esta fue la primera vez que se abordó el apoyo psicosocial en Zika en el marco del proyecto CAZ en República Dominicana. La formación permitió que los voluntarios del proyecto tuvieran un primer acercamiento al tema y que adquirieran conocimientos para replicar la información recibida en las comunidades.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana recibe premio por estudio sobre el impacto Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre

La investigación evidencia que el diferimiento por estancia en zona endémica está generando serias repercusiones en los Bancos de Sangre

Según reporte del Ministerio de Salud y Protección Social, en el año 2014, Colombia registró 74 mil casos de infección de fiebre Chikungunya; dos años después, en 2016, se identificaron 58 mil casos de infección por virus Zika, siendo estos los años de brote de dichas enfermedades en el país. Respondiendo a esta situación, el Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana instauró medidas adicionales en la selección de donantes para mitigar el riesgo de transmisión de las enfermedades a través de transfusiones.

En este contexto, el grupo de Investigación del Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana, coordinado por la Dra. Milena Baquero Acuña y apoyado por la Dra. Ayda Rodríguez, directora del Banco Nacional de Sangre, realizó una investigación sobre el impacto directo de los lineamientos dados desde el Instituto Nacional de Salud para el control de las enfermedades con posible transmisión por transfusión.

El estudio evidencia que entre 2014 y 2017 se registró un aumento significativo de diferimientos debido al motivo “estancia en zona endémica”. “En comparación con al año 2013, la proporción de individuos diferidos por estancia en zona endémica presentó un incremento entre 5.8 y 10.8 veces en los años subsiguientes”.

Un total de 1.470 individuos no pudieron donar su sangre en el periodo antes mencionado por esta razón, lo que representó un desafío importante para el Banco Nacional de Sangre, en la medida que sus donaciones se vieron afectadas.

En el país no se había realizado ningún análisis del impacto que tuvo la introducción de esta medida. Decidimos realizar una investigación porque identificamos que este tipo de diferimiento está generando una afectación grande a los Bancos de Sangre.” comentó la Dra. Baquero.

En sus conclusiones, el estudio destaca que, ante la limitada evidencia de transmisión transfusional de estos dos virus y la seriedad del impacto generado por los diferimientos de donantes, la continuidad de las medidas adoptadas es debatible.

La investigación, denominada “Impacto de las enfermedades emergentes Chikungunya y Zika en el diferimiento de donantes de sangre, 2013-2017”, recibió el premio de mejor trabajo de investigación (categoría Banco de Sangre) en el marco del X Congreso Colombiano y XVII Congreso Iberoamericano de Bancos de Sangre y Medicina Transfusional, realizado en la ciudad de Barranquilla en mayo del presente año.

Consulta el resumen del estudio

Guyana Red Cross is listening to rumours to combat disease outbreaks

Versión en español

by Erin Law, IFRC public health expert and global advisor on Zika

In the early days of the Zika outbreak, Andrea Phillips, coordinator of the Guyana Red Cross Zika outbreak response, and her team of volunteers at Guyana Red Cross realised they had a challenge. Zika, a mosquito-borne and sexually transmitted virus was getting a lot of global attention and scientists were scrambling to learn more about the virus and the risks it posed to unborn infants.

Zika was previously unknown in Guyana and Andrea and her team were quick to get essential messages out to communities. Decreasing the risks for being bitten by the Aedes aegypti mosquito that spreads the virus and decreasing the risk of transmission to pregnant women were key. But they were hearing questions from communities that did not align with facts: people were asking whether Zika was made in a lab on purpose, whether it was really spread by mosquitoes, and whether it was just a method of population control.

The Guyana Red Cross team would be collecting data on where they were working, who they would reach and what messages they would be giving; but this other kind of feedback they were hearing seemed too important to ignore. “If people believed these rumours they might not take action to protect themselves and their communities.” says Andrea.

Before starting household visits Andrea briefed her team of volunteers on the importance of capturing this feedback. She explained that, “Even when the information is wrong, I need to understand the rumours that are spreading so I can make sure our volunteers are equipped to respond and I can develop messages to combat these rumours.

At the end of every day of household visits Andrea debriefs the volunteers on what they heard and how they responded. The next day, before they return to the field she briefs them on what rumours to be ready for and address through improved messaging. Andrea documents the rumours in a simple spreadsheet, recording when and where they were heard. She uses this spreadsheet to make sure Guyana Red Cross messages are addressing community concerns and combatting misinformation.

We work closely with communities and they are the experts, so we don’t just want to tell them what to do. Every time we are in communities we are there to have a conversation, we are there to both share and listen” explains Andrea.

The work that Andrea has pioneered in Guyana will help them to respond to future health threats and disease outbreaks. The experience of Guyana Red Cross was used in the development of a brief regional guide on Rumour management “Rumours: Listen, Verify, Engage!”. The guide is based on the CDAC Network rumour guide “Rumour has it: a practice guide to working with rumours” and helps 13 countries in the Caribbean in their response to the Zika outbreak.

The Caribbean Zika Prevention and response project works in 13 countries in the Caribbean to reduce the risk of Zika virus and other Aedes mosquito-borne diseases in the English-speaking Caribbean and Suriname. This work is made possible by the generous support of the American people through the United States Agency for International Development (USAID) under the terms of USAID PIO Infectious Diseases Grant 2008-2018 Grant No. GHA-G-00-08-00006. The contents of this article do not necessarily reflect the views of the United States Government.

La Cruz Roja de Guyana escucha rumores para combatir brotes de enfermedades

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por Erin Law, experta de la FICR en salud pública y asesora global en Zika

En los primeros días del brote de Zika, Andrea Phillips, coordinadora de la respuesta al brote de Zika de la Cruz Roja de Guyana, y su equipo de voluntarios se dieron cuenta de que tenían un desafío. Zika, un virus transmitido por mosquitos y transmitido sexualmente, estaba recibiendo mucha atención mundial y los científicos estaban luchando por aprender más sobre el virus y los riesgos que representaba para los bebés por nacer.

Antes, el Zika era desconocido en Guyana, y Andrea y su equipo se apresuraron a enviar mensajes esenciales a las comunidades. Disminuir los riesgos de ser picado por el mosquito Aedes aegypti, que propaga el virus, y disminuir el riesgo de transmisión a las mujeres embarazadas fue clave. Pero escuchaban preguntas de las comunidades que no se alineaban con los hechos: la gente preguntaba si el Zika se producía a propósito en un laboratorio, si realmente se diseminaba por los mosquitos, y si era sólo un método de control de la población.

El equipo de la Cruz Roja de Guyana recopilaría datos sobre dónde estaban trabajando, a quién contactarían y qué mensajes iban a transmitir, pero este otro tipo de comentarios que escuchaban parecían demasiado importante como para ignorarlos. “Si la gente cree estos rumores, es posible que no tomen medidas para protegerse a sí mismos y a sus comunidades“, dijo Andrea.

Antes de comenzar con las visitas a los hogares, Andrea habló con su equipo de voluntarios sobre la importancia de capturar estos comentarios. Explicó que, “Incluso cuando la información es incorrecta, necesitamos entender los rumores que se están difundiendo para poder asegurarnos de que nuestros voluntarios estén preparados para responder y poder desarrollar mensajes para combatir estos rumores“.

Al final de cada día de visitas a hogares, Andrea les pide a los voluntarios que le comenten acerca de lo que escucharon y cómo respondieron. Al día siguiente, antes de regresar al campo, les informa sobre los rumores que deben estar preparados a desmontar a través de mensajes mejorados. Andrea documenta los rumores en una simple hoja de cálculo, registrando cuándo y dónde fueron escuchados. Ella usa esta hoja de cálculo para asegurarse de que los mensajes de la Cruz Roja de Guyana aborden las inquietudes de la comunidad y combatan la desinformación.

Trabajamos estrechamente con las comunidades y ellos son los expertos, por lo que no sólo queremos decirles qué hacer. Cada vez que vamos a las comunidades vamos a conversar, estamos allí para compartir y escuchar“, explica Andrea.

El trabajo en el que Andrea ha sido pionera en Guyana les ayudará a responder a futuras amenazas de salud y brotes de enfermedades. La experiencia de la Cruz Roja de Guyana se utilizó en el desarrollo de una breve guía regional sobre gestión de rumores “Rumores: ¡escuche, compruebe, participe!”. La guía se basa en la guía de rumores de CDAC Network “Corre el rumor: una guía de práctica para trabajar con rumores” y ayuda a 13 países del Caribe en su respuesta al brote de Zika.

El proyecto de prevención y respuesta al Zika en el Caribe trabaja en 13 países del Caribe para reducir el riesgo de contraer el virus del Zika y otras enfermedades transmitidas por mosquitos Aedes en el Caribe de habla inglesa y Suriname. Este trabajo es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) bajo los términos de la Subvención de Enfermedades Infecciosas PIO de USAID 2008-2018, subvención No. GHA-G-00-08-00006. El contenido de este artículo no refleja necesariamente los puntos de vista del gobierno de los Estados Unidos.

Formación de facilitadores para fortalecer la respuesta al Zika en las comunidades

La formación de personal, voluntarios y comunidades es un componente esencial para la efectiva implementación de los planes para combatir el Zika.

La Cruz Roja Colombiana realizó en Bogotá, del 29 de abril al 3 de mayo, una capacitación enfocada a formar formadores que puedan replicar el entrenamiento recibido en sus respectivas seccionales y comunidades. Para tal fin, se contó con la participación de 15 voluntarios de las seccionales de la Cruz Roja de Antioquia, Atlántico, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Magdalena, Meta, Santander, Tolima y Valle del Cauca.

El taller, impartido por facilitadores de la Cruz Roja Colombiana, de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y del Centro de Referencia en Preparación Institucional para Desastres del Salvador, incluyó una parte enfocada en vigilancia y monitoreo basados en la comunidad, una estrategia clave para la detección y evaluación temprana desde el nivel comunitario de las condiciones de riesgo y presencia del vector transmisor de Zika, Dengue, Chikunguña u otras enfermedades. Otra parte se centró en el aprendizaje del manejo del conjunto de herramientas Open Data Kit (ODK), que facilitan la recolección y análisis de información sobre el virus Zika en las comunidades, a través de dispositivos móviles con capacidad de geolocalizar y compartir datos en tiempo real.

Juan Carlos Rocha, Coordinador de Capacitación Externa en la Dirección Nacional de Educación de la Cruz Roja Colombiana, comentó al respecto: “Lo que buscamos es que las personas voluntarias que vienen a participar en estos talleres, aparte del tema de aprender de epidemiología y de herramientas tecnológicas como ODK, sepan transmitir estos conceptos a otros voluntarios de sus seccionales”.

También destacó como logro excepcional el haber podido desarrollar, en el marco del proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés), el enfoque de mediación pedagógica, el cual se va a poder aplicar a todas las formaciones que imparte la Cruz Roja Colombiana, garantizando que la información que comparten personal y voluntarios de las distintas seccionales se transmita en un marco de responsabilidad social.

Por su parte, Katerina Escobar, enfermera voluntaria de la seccional Cruz Roja Antioquia y participante del taller, observó: “Yo tenía un preconcepto sobre ODK, que iba a ser difícil, pero me ha parecido que es una herramienta fácil, que todos pudimos aprender a manejar. Me parece que es una herramienta genial, que vamos a poder tener datos más rápidamente y que sobre todo los voluntarios de las seccionales lo van a poder hacer.

El taller incluyó igualmente una salida a terreno donde los participantes realizaron un ejercicio combinado en la comunidad de La Mesa (departamento de Cundinamarca) para poner en práctica los conocimientos adquiridos y aplicar el protocolo de vigilancia y monitoreo basado en la comunidad.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Las comunidades están en el centro de la respuesta al Zika

Involucrar a las comunidades en el desarrollo de los planes de acción, escuchar y aprender de sus experiencias forman parte integral del abordaje de la respuesta al Zika que se ha venido desarrollando en la región. Con el objetivo de establecer una plataforma para el intercambio de conocimientos, experiencias y estrategias innovadoras entre actores que están implementando acciones de respuesta al virus Zika se desarrolló el taller Más Fuertes Juntos: Involucrando Comunidades en la Respuesta al Zika que se realizó en la semana del 23 al 27 de abril, en Antigua, Guatemala.

El taller, organizado por el proyecto Knowledge for Health y financiado por USAID, contó con la participación de más de 80 participantes, entre ellos representantes de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR), Save The Children, la Agencia de Salud Pública del Caribe, Breakthrough ACTION, CARE, la Fundación Panamericana para el Desarrollo y UNICEF.

Miembros del equipo del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika (CAZ) de la FICR y Save the Children intervinieron en varios paneles de expertos, compartiendo experiencias y lecciones aprendidas en el área de apropiación y empoderamiento comunitario, participación comunitaria, cambio social y de comportamiento, control vectorial y vigilancia con ovitrampas.

Mónica Posada, delegada en Participación Comunitaria y Rendición de Cuentas con la Comunidad (CEA por sus siglas en inglés) de la FICR, destacó la importancia de la participación comunitaria para el éxito del proyecto: “Hemos de recordar que empoderamiento de las comunidades no es únicamente proveer conocimiento. Empoderarse significa la adquisición del poder necesario para valerse por uno mismo. Desde el proyecto CAZ trabajamos para reforzar las organizaciones y redes comunitarias ya existentes, brindándoles herramientas, guías y materiales contextualizados para la prevención del virus Zika.

Los participantes pudieron aprovechar varios espacios de diálogo para discutir estrategias que involucren a las comunidades, como la promoción de iniciativas para el cuidado y apoyo de niños y niñas con Sindrome Congénito de Zika, y acciones de apoyo psicosocial para las familias.

Por otra parte, se socializó y debatió sobre la matriz de Comportamientos con Mayor Potencial para la Prevención de Zika presentada por el proyecto Break Through Action. La matriz es un elemento clave para todos los socios implementadores puesto que está basada en evidencias recogidas en varios países. Estudios sobre conocimientos, actitudes y prácticas de la población sirvieron de base para la elaboración de la matriz que detalla qué cambios de comportamiento son los realmente prioritarios adentro de las comunidades y permite elaborar planes de acción enfocados en ellos.

Ariel Habed, Director Interino del proyecto CAZ (Save The Children), afirmó que “para lograr un cambio de comportamiento efectivo y un mayor impacto en las acciones de lucha contra el Zika es importante trabajar de forma coordinada con gobiernos a nivel nacional y municipal e involucrar a organizaciones con base comunitaria mediante procesos participativos. En el proyecto CAZ trabajamos de una manera integral con los gobiernos y otros socios a nivel nacional y local para dejar capacidades instaladas que garanticen la sostenibilidad de las acciones más allá de la duración del proyecto.

Uno de los momentos más destacados del taller fue la participación de padres de bebés con microcefalia, que presentaron sus testimonios del día a día empleando técnicas de apoyo psicosocial y cuidado y apoyo con sus hijos.

El proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Cruz Roja Salvadoreña brinda apoyo psicosocial para enfrentar el virus Zika

Originalmente publicado por la Cruz Roja Salvadoreña

 

Patricia Guadalupe González es habitante de la colonia San Jacinto del municipio de Quezaltepeque, La Libertad. Ella, junto a 412 familias de la localidad, se ha beneficiado con las acciones que ejecutadas en el marco del proyecto “Acción Comunitaria contra el Zika” (en inglés CAZ) en El Salvador.

Técnicos del proyecto y voluntarios de Cruz Roja Salvadoreña realizaron una visita de campo en la mencionada colonia de Quezaltepeque para poner en práctica los conocimientos adquiridos en el “Taller de Apoyo Psicosocial en Zika”, el cual se realizó del 10 al 13 abril y contó con la participación de personal de diferentes comunidades donde se ejecuta el proyecto.

“La práctica del taller de Apoyo Psicosocial en Zika consistió en trabajar con los actores activos dentro de las comunidades: personal de enfermería, de centros escolares y habitantes, para tratar con personas que sufren de la enfermedad Guillain-Barré y dar información sobre el Zika”, explicó Carolina Picado Díaz, miembro de la Cruz Roja Nicaragüense e instructora de Apoyo Psicosocial del Centro de Referencias y Preparación para Desastre (CREPD).

Para los habitantes de la comunidad visitada, entre ellos Patricia González, el trabajo del proyecto fue bien recibido, pues menciona que ahora están al corriente de las enfermedades que transmite el zancudo: “La información es importante porque ahora sabemos que es el Zika; tenemos conocimiento de la enfermedad gracias a Cruz Roja”, dijo Patricia.

Los voluntarios capacitados en apoyo psicosocial abordaron los temas de autoestima, estrés, crisis y primeros auxilios psicológicos para aplicarlos con las personas que sufren la enfermedad.

“Este es un beneficio que no cualquiera lo proporciona. La información ha sido bien aceptada y las familias nos involucramos en las labores porque sabemos de la enfermedad”, reconoció la habitante de la colonia San Jacinto, Patricia González.

“El taller de apoyo psicosocial, enfocado en Zika, es parte de los componentes a desarrollar adentro del proyecto Acción Comunitaria contra el Zika. Entre los objetivos están el control vectorial, la vigilancia epidemiológica y comunicación comunitaria”, explica el técnico del proyecto, Óscar Ordóñez.

Además, aclara que las acciones buscan a que los habitantes tengan los conocimientos, habilidades, capacidades y destrezas de dar seguimiento a los casos de la enfermedad del Zika y den apoyo emocional y psicológico a quienes sufren de este padecimiento.

La Cruz Roja Salvadoreña está implementando el proyecto Acción Comunitaria Contra el Zika en comunidades de San Salvador, La Libertad y San Vicente, gracias al apoyo financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Save de Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.