En América Latina y el Caribe son muchas las personas y las familias que han sufrido consecuencias asociadas al virus Zika. Estas no se limitan a impactos en la salud física, sino también a secuelas psicológicas y sociales, tales como miedo, estrés, rechazo, discriminación y aislamiento por enfrentar la enfermedad. Aunque a menudo pasen desapercibidas, estas secuelas tienen importantes impactos en las comunidades.

A raíz de ello, el apoyo psicosocial es una de las principales líneas de intervención del proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés). Este tipo de apoyo permite a individuos, familias y comunidades fortalecer su resiliencia, ayudando a sanar el daño psicológico generado por el Zika y a reconstruir las estructuras sociales que se han debilitado debido a la enfermedad.

El impacto emocional es particularmente fuerte para madres, padres y familias de bebés afectados por el síndrome congénito del Zika. Para estas personas, saber que hay alguien con quien puedan contar es fundamental; el acompañamiento que reciben facilita el proceso de aceptación y recuperación y permite que se sientan más seguros en su actuar”, explica Ana Carolina Picado, experta en Apoyo Psicosocial en Zika para la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

Con miras a brindar apoyo, acompañamiento y atención psicosocial a las personas afectadas por el Zika, los voluntarios que trabajan en las comunidades deben conocer los elementos básicos que orientan las acciones humanitarias y sobre todo deben haber desarrollado conocimientos y habilidades para actuar en el área de apoyo psicosocial frente al virus y sus complicaciones.

En este sentido, voluntarios de la Cruz Roja Dominicana y personal de Save the Children participaron en una formación en apoyo psicosocial que se llevó a cabo a mediados de mayo en República Dominicana. Además de abordar los conceptos básicos del apoyo psicosocial, las normas mínimas de atención psicosocial y las líneas de acción de la FICR frente al virus del Zika, el taller permitió a los participantes familiarizarse con técnicas de afrontamiento de duelo y pérdida y sensibilizarse sobre el apoyo especifico que requieren mujeres embarazadas, padres y madres.

Considero que fue una interesante y muy productiva experiencia de intercambio y aprendizaje entre instituciones y profesionales/voluntarios dedicados a la intervención social. En este caso, aprendimos habilidades y herramientas valiosas para abordar, de manera efectiva y segura, el Apoyo Psicosocial en el contexto Zika”, detalló Alberto Jiménez, asistente de proyecto CAZ de Save the Children y participante del taller, quien además enfatizó: “Trabajamos con y para las personas, no con máquinas; por ello es muy importante este enfoque de trabajo

Esta fue la primera vez que se abordó el apoyo psicosocial en Zika en el marco del proyecto CAZ en República Dominicana. La formación permitió que los voluntarios del proyecto tuvieran un primer acercamiento al tema y que adquirieran conocimientos para replicar la información recibida en las comunidades.

El proyecto Acción Comunitaria frente al Zika (CAZ por sus siglas en inglés) es una iniciativa de Save the Children y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).